domingo, 15 de agosto de 2010

De rompecabezas, reduccionistas y generalistas

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz 
Siendo aun un niño descubrí cuanto me gustaban los rompecabezas. El primero que armé fue de una preciosa  fotografía de una casa de campo de 500 piezas. Muy pronto me di cuenta que la tarea se facilitaba si se arman las piezas externas primero, es decir el marco. Luego de este primer experimento arme otros cuantos de 500, luego uno de 1000, y finalmente uno de 2000, aunque si mal no recuerdo ese no lo terminé, pues la inmadurez de la juventud me hacía entrar en tedio después de algún tiempo de realizar la misma actividad. Pero siempre continuó gustándome la manera en la cual un montón de piececitas dispersas, sin ningún significado, pueden formar un hermoso paisaje cuando se unen.  
Hoy en la adultez me he dado cuenta de que soy lo que se denomina un generalista. Me explico: existen dos tipos de tendencias de personalidades en cuanto al abordaje de un problema en la ciencia: Están aquellos que disecan cada una de las partes, las escudriñan, las abstraen, las analizan, crean ingeniosos métodos para separarlas y observarlas y comprender su relación con otras partes. Estas personas deconstruyen la realidad en pequeños trozos para poder estudiarla mejor.
Por otro lado están los que toman el conocimiento de esas pequeñas partes, lo extrapolan a otros ambientes, y utilizan el proceso de la metáfora para encontrar relaciones entre realidades de la naturaleza aparentemente disímiles. Unen las pequeñas partes, cada una con un significado específico, para encontrar el significado nuevo del todo. Esos son los generalistas.
Pero la ciencia necesita de ambos tipos de pensamiento. El reduccionista desarma el rompecabezas y estudia cada una de las piezas. ¿De qué material está hecha la pieza? ¿Cuánto pesa? ¿Cómo logra ensamblarse con otras piezas similares? Este ensamblaje, ¿sigue patrones determinados en todos los casos que lo elevarían a la categoría de ley? El generalista en cambio, intenta unir el rompecabezas, descubriendo finalmente que al unirlo algo nuevo surge. Se da cuenta de que hay rompecabezas de diferentes tipos, aunque las piezas que los forman son muy parecidas. Se da cuenta de que hay rompecabezas de paisajes, de casas, de personas o de animales, que los hay cuadrados, ovalados y hasta redondos, pero todos comparten el hecho de que al armarlos, algo de gran belleza surge, ya sea un dibujo o una fotografía.
La tendencia al pensamiento generalista o reduccionista no es exclusiva de la ciencia, pero es aquí donde se hace más evidente. Pero claro, esta es solo una tendencia, y la ciencia progresa con ambos tipos de pensamiento actuando orquestadamente para construir una explicación coherente de la realidad.
¿Y usted qué es? ¿Un reduccionista o un generalista? Saludos. 


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