lunes 30 de noviembre de 2009

A mis amigos españoles

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz

Hace unos días, la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso español, acordó, por una gran mayoría, reconocer la injusticia que España cometió contra el pueblo morisco al expulsarlo de su territorio en el siglo XVII. El autor de dicha propuesta fue el diputado José Antonio Pérez Tapias, quien dijo que dicha expulsión fue una "tragedia en toda la Península" y que "conocer qué ocurrió con esa población forma parte de un ejercicio de memoria histórica".

Y no es que la expulsión del pueblo morisco de los reinos de Aragón y de Valencia estuviera justificada, por lo que el reconocimiento público del error es válido. Lo que sí vale la pena mencionar es que la expulsión de los moriscos constituye un evento desacertado por parte de la colectividad social de “Madre Patria”, pero que no es único. Para un "ejercicio de memoria histórica", basta mencionar el genocidio de proporciones descomunales que se llevó a cabo durante los períodos de la conquista y la colonia en las Américas. Las poblaciones indígenas mesoamericanas y sudamericanas fueron menguadas, desde conteos que van de cientos de miles (quizá millones) de habitantes, a unas cuantas comunidades dispersas y concentradas en las reducciones indígenas.

Pero el genocidio constituye solo una pequeña parte de la convulsión política, demográfica y social acaecida por el encuentro de dos mundos, tan diferentes entre sí como el día y la noche. Los análisis genéticos realizados a todo lo largo de las poblaciones mestizas americanas (con algunas excepciones), han revelado que las variantes alélicas de los marcadores del cromosoma Y (linajes masculinos), son predominantemente españolas (alrededor del 90%); en cambio, las variantes de los haplogrupos del ADN mitocondrial son predominantemente indoamericanas (alrededor del 90%).

¿Qué significado tienen estas cifras? Pues que la mayor parte de los conquistadores que llevaron a cabo el poblamiento español de las Américas, eran hombres, quienes exterminaron a la mayor parte de la población masculina indígena para aparearse con sus mujeres. ¿El resultado? Un nuevo híbrido, un mestizo, parte español y parte indoamericano, pero que no pertenece a ninguno de los dos grupos poblacionales. Este paria, de carácter libertino y rebelde, heredero de la humillación de sus madres indígenas, fue el nuevo poblador de las Américas. En el seno de esta población se desarrolla una nueva cultura, portadora de un sentimiento nihilista: la cultura de la pobreza, la cual ha sido aprovechada por grupos sedientos de poder de toda índole, entre los que se encuentra el llamado “Socialismo del siglo XXI”.

Los hondureños, desde hace varios meses, hemos defendido nuestra democracia contra la invasión externa representada por el bloque socialista sudamericano. La gran mayoría de los ciudadanos hondureños se ha declarado a favor de los eventos acaecidos el 28 de junio de este año, cuando el ex presidente de Honduras fue expulsado de nuestro país en respuesta a una continuada violación de nuestras leyes y constitución propiciada desde la República “Bolivariana” de Venezuela. La declaración en contra de los propósitos chavistas en nuestro país por parte de nuestro pueblo se evidencia por la masiva asistencia a las urnas el día de ayer, cuando el candidato del partido nacional ganó las elecciones presidenciales con una mayoría absoluta.

Después de la destitución de Zelaya en junio, los países del mundo corrieron a condenar a Honduras sin siquiera investigar los móviles de tal destitución, en contra de lo que la lógica dicta sobre el comportamiento de países civilizados, con educación de primera y gran desarrollo científico, lo que confirma aquel viejo refrán que dice que “el sentido común, es el menos común de los sentidos”, y que ahora se que se aplica hasta para los más pulidos del barrio.

El concierto de países (que no los pueblos sino los gobernantes) aceleradamente se negaron a reconocer al gobierno interino hondureño, y a la vez, condenaron los hechos y afirmaron que “no reconocerían las elecciones en Honduras”. ¿A quienes perjudica la decisión de los ilustres gobernantes del mundo de cerrar todo tipo de relaciones con Honduras? Pues a los mismos de siempre: a los estratos más pobres de la sociedad hondureña.

¿No es acaso un deber cívico de los gobernantes velar por la prosperidad de los habitantes del mundo? ¿No conocen los gobernantes que las interacciones e interrelaciones de los elementos que conforman el sistema complejo constituido por los países del mundo, puede provocar efectos inesperados en sus propios países? ¿Acaso no han oído hablar de los “efectos imprevistos” en los sistemas sociales en especial, y en los sistemas complejos en general?

Desde luego que la actuación de los gobernantes tiene como finalidad su propia protección, ya que el ejemplo hondureño podría, en teoría, desencadenar la insurrección de los pueblos contra gobiernos no deseados, lo que no hace más que agravar el dolo de los gobernantes con dicho comportamiento al afectar a las clases pobres de un país, de por sí, pobre en extremo. En palabras sencillas, condenan y satanizan el “golpe de estado”, porque detrás de tal condena yace su propia protección, sin importarles las consecuencias.

Las elecciones del día de ayer traen una nueva esperanza para la hondureñidad. Las elecciones fueron programadas antes de la destitución de Zelaya, y se llevaron a cabo tal como fue previsto, y además, en un ambiente de civismo y patriotismo sin precedentes en nuestro país. El candidato ganador, no tuvo nada que ver ni con el gobierno de Zelaya, ni con el gobierno interino de Micheleti. Pertenece a un partido diferente, ausente de protagonismo en los eventos de este año, por lo que no es posible alegar “elecciones amañadas” por parte de los grupos que actualmente detentan el poder político.

Con tristeza, he leído que, a pesar de que muchos países han reconocido las elecciones en Honduras, este no es el caso de la “Madre Patria”, España. A mis queridos amigos del gobierno español les digo: no les exijo que pidan disculpas por el genocidio en las Américas llevado a cabo hace varios siglos. Pedir disculpas después de tanto tiempo, no tiene sentido. Solo les pido que no agreguen a su lista de desaciertos históricos el no reconocer las elecciones en Honduras. El momento de actuar conciente, lógica y moralmente con respecto a los eventos actuales, es ahora, y no dentro de cuatrocientos años. Saludos.

sábado 21 de noviembre de 2009

Algunas propuestas

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz

Hace unos días, mientras me encontraba realizando un trámite en una oficina pública, quedé impresionado por la diligencia con la que realizaba su trabajo uno de los funcionarios. Como también mostraba un gran dominio y conocimiento de su trabajo, tratando de ser amable yo le dije: “Me impresiona su sapiencia”. Ante este comentario, el interpelado se sintió ofendido, y me dijo que él no era ningún sapo, y que si su trabajo lo hacía bien era porque así le había enseñado a hacer las cosas su mamá, y no porque le guste sapear. Bueno, mi afirmación cayó bajo su propio peso, pero de cualquier forma, felicito al mencionado trabajador público por pertenecer a una especie rara, en vías de extinción. La norma en muchas oficinas públicas es que si usted no pasa el billetito para la bolsa del funcionario, usted no obtiene nada.

Transitaba hace unos días por la colonia Rivera Hernández de San Pedro Sula cuando vi un pequeño convoy de 4 grandes carros de lujo, tragadores de combustible y en extremo contaminantes de nuestro mundo, pertenecientes a políticos, transitar por las calles de este populoso sector. Los felicito. Me siento consternado por el interés de tales políticos por nuestro pueblo. Es una lástima que tal interés se limite al pequeño período de tiempo anterior a las elecciones. Le dije a un residente del sector que en ese momento me acompañaba: “mire bien esos carros, ya que no verá otros iguales hasta dentro de unos tres o cuatro años”.

Hoy por la mañana, mientras compraba mi café matutino, un grupo de jóvenes activistas del partido nacional se juntaron en el establecimiento. En el parqueo, uno de ellos se comunicaba con otro por radio y le decía: “Oíme Rata, ¿y La Mula, cambio?” La Rata entonces contestó: “No sé, creo que anda con El Burro, cambio”. Sentí tristeza. El prestigio de la política de nuestra nación ha caído tanto que los hondureños deberemos contentarnos con que en un futuro, las riendas del país y la ciudad las lleven La Rata, La Mula y El Burro.

Mientras tanto, los jóvenes cerebros de nuestra tierra sueñan con ser contratados por alguna compañía extranjera, para triunfar, pero en otro sitio. Por ejemplo, leía en diario La Prensa hace unos días sobre un joven científico hondureño que ha triunfado en Estados Unidos y actualmente realiza investigaciones en un famoso laboratorio de aquellos lares. Pues bien, en nuestro país hay algunos jóvenes con ideas brillantes, con más mérito aun por trabajar en laboratorios obsoletos, y sin recursos de ningún tipo, sobre los cuales diario La Prensa ni siquiera se entera por el simple hecho de que están aquí, y lo que está aquí no vale la pena (aunque debo decir que en Honduras sí contamos con algunos medios de comunicación que intentan resaltar nuestros valores nacionales, y los hondureños deberíamos brindarles nuestro apoyo).

¿Pero es que acaso los problemas de Honduras no tienen solución? ¿Estamos los hondureños cayendo en un pozo sin fondo? ¿Hay soluciones viables? En mi humilde opinión, sí hay soluciones viables. Lo que no hay, es voluntad política. Le diré algunas de las soluciones que propongo para dos problemas actuales, y que podrían ser implementadas por nuestro Congreso Nacional en beneficio de todos.

Propaganda política de los diputados al Congreso Nacional. He podido presenciar en los últimos días, campañas políticas por radio y televisión que ascienden a muchos millones de lempiras. Algunas de estas campañas son para puestos en el Congreso. Su precio es quizá varias veces superior al salario total que obtendrá el diputado en los cuatro años de gobierno, por lo que se hace obvio que el objetivo es la obtención de poder para fines mucho más rentables, y que son auspiciados por grupos o corporaciones (aunque ese es tema de otro post en este blog). Ahora bien, con estas campañas los grandes beneficiados, además de los medios de comunicación, son los publicistas, y los felicito por el tremendo derroche de materia gris y creatividad de las que hacen gala.

Pero si usted se pone a pensar, a quienes deberíamos exigir el uso del cerebro es a los candidatos mismos. Propongo una Ley que prohíba tales cosas como las cancioncitas tontas, los slogans, o todo aquello que no sea la exposición de ideas en la publicidad política. Para ello, se deberá crear una comisión de censura, nombrada por el Tribunal Supremo Electoral. Una campaña basada en ideas obligaría al futuro padre de la patria a comenzar a utilizar y a ejercitar su órgano intracraneal aun antes de ser electo, tendría una planificación de lo que sería su período en el gobierno, y triunfarían solo aquellos que realmente tengan las mejores ideas en beneficio de la sociedad.

Altas tasas de homicidios. Las dos principales causas de muerte actualmente en nuestro país, son los asesinatos y los accidentes automovilísticos (al contrario de los países desarrollados en los que lo más probable es que usted se muera de viejito). Es increíble como en nuestro país cualquiera puede portar un arma de fuego. En la actualidad, a cualquier sitio que usted vaya, verá la presencia intimidante de guaruras armados hasta los dientes, protegiendo a sus empleadores de delincuentes, secuestradores o miembros del crimen organizado que también están armados hasta los dientes. Usted espera que en cualquier momento de ánimos caldeados, comience un tiroteo cruzado en el que usted o sus hijos estén en el centro.

Anoche conversaba con un oficial de la policía amigo mío, y le decía que la solución a la alta tasa de homicidios es en extremo sencilla: Un desarme general permanente. Me contestó mi amigo que esta es una solución obvia, pero que no es factible por los intereses que hay detrás de la venta de armamento. Además, las empresas de seguridad son un jugoso negocio, y proporcionan trabajo a miles de hondureños. En otras palabras, el crimen en nuestro país, es un buen negocio.

Bueno, si usted está en el negocio de las armas o de las compañías de seguridad, yo le digo: Será un buen negocio hasta que la situación de criminalidad ascendente en la que vivimos cobre como víctima a un familiar suyo. Entonces, dejará de ser un gran negocio para usted, a menos que usted mire con desdén la vida humana, incluyendo la de sus familiares. En una sociedad compleja todos los elementos se interrelacionan, así que sus acciones y decisiones tienen mucha más importancia de la que usted se imagina, por lo que creo que, como ciudadano responsable, usted me apoya en esta propuesta que ahora hago a los futuros padres de la patria: Una Ley anti armas de fuego, que incluya el desarme general permanente (en las calles, solo la policía debería estar armada).

Anteriormente, ya he propuesto soluciones viables para los mayores problemas de nuestra sociedad: la corrupción pública y la educación pública obsoleta y deficiente. Particularmente, no he escuchado de los candidatos a diputados, presidentes o alcaldes ninguna propuesta aceptable para el combate a la corrupción, por lo que mi voto continúa siendo una gran X, y si cambio de opinión votaré por gente nueva. La sangre nueva siempre trae una nueva esperanza. Saludos.

martes 10 de noviembre de 2009

¡Viva mi funcionario municipal!

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz

La semana pasada llegó a mi clínica, ubicada en una zona populosa de San Pedro Sula, un funcionario de la municipalidad. Como en su comitiva llevaba un séquito de policías municipales, pensamos que se trataba de la llegada de algún personaje famoso. Para sorpresa nuestra, la comitiva se detuvo en nuestra clínica. Su objetivo: realizarnos una auditoría. Como hace unos meses no pagábamos nuestros impuestos debido a la insolvencia provocada por el aumento del 60% al salario mínimo instaurado por el derrocado presidente José Manuel Zelaya Rosales, nuestra deuda ascendía a L.100, 000. Yo sentí vergüenza y le di instrucciones a nuestro contador para que comenzara a arreglar los pagos. ¿Cómo es posible que se nos haya pasado por alto el pago de impuestos a nuestra ciudad? ¿No es acaso de allí que se mantienen el asilo de ancianos y el hogar de niñas? ¿Y las obras públicas? ¿No depende de nosotros su mantenimiento?

Bien, nuestro contador fue a la municipalidad a realizar un pago, y cuando regresó nos contó una gran noticia (según él): el funcionario municipal le había dicho que si le pagábamos a él la cantidad de L.20, 000 lempiras, nuestra deuda sería borrada. Así lo dijo, sin más. Sin ningún tipo de vergüenza. ¡Bravo, mi funcionario público! ¡Un viva para la persona que maneja los impuestos que con tanto sacrificio pagamos los sampedranos! A mi parecer, el mencionado funcionario no tiene ni siquiera conciencia de que está haciendo algo malo; es decir, no se trata de un acto inmoral, sino amoral, como un inocente y pequeño animalito que muerde por instinto y no sabe que está causando daño.

Me pregunté a mi mismo: ¿pará qué realiza el gobierno tanta publicidad para que votemos? ¿Es por gente así que vamos a votar? ¿Vamos a votar por gente que busca un cargo público para enriquecerse de la noche a la mañana mientras el resto de nosotros deja el alma trabajando? A mis compatriotas hondureños esto que escribo les parecerá algo banal, algo de todos los días. A muchos otros hasta les parecerá normal, que de todas formas las argollas son buenas cuando uno está dentro, y si se tiene la oportunidad hay que aprovecharla. A algunos los embarga un sentimiento nihilista, de que hay que adaptarse porque esta es Honduras, y nunca vamos a cambiar. Mis amigos europeos o sudamericanos, en cambio, se darán cuenta de por qué Honduras es, desde el punto de vista económico, uno de los países más pobres del orbe.

Y aquí esto sucede todos los días, en todas las instituciones públicas, es la norma más que la excepción, pues cuando llega a un puesto público una persona honrada, o se alinea con el sistema corrupto, o le va muy mal; sucede ante la vista y paciencia de todos, incluidos los políticos, el ministerio público, las autoridades policiales, etc. Y escuchando las disertaciones de los candidatos presidenciales en los foros, me doy cuenta de que todos ellos carecen de una estrategia clara de lucha contra la corrupción pública, el principal flagelo de Honduras.

Se ha calculado que en nuestro país, el 80% del gasto público se destina a salarios debido al enorme tamaño del engranaje gubernamental, que a pesar de consumir como un gigantesco parásito gran parte de la producción nacional, es en extremo ineficiente para cumplir las funciones que le corresponden, como proveer a la población de una educación de calidad y servicios de salud moderadamente adecuados. ¿Y el otro 20% del presupuesto? Ese se va en corrupción, en el enriquecimiento de los funcionarios por los que alegre y optimistamente vamos a votar los ciudadanos cada cuatro años. Y al derroche y festín de corrupción del poder ejecutivo también se une el poder legislativo. Aunque es innegable que en nuestro Congreso Nacional hay gente íntegra, algunos candidatos andan en busca de las ventajas que les proporciona el pasaporte diplomático. Los votantes tristemente desconocemos los antecedentes de nuestros candidatos a diputados, y solo los conocemos por las cancioncitas tontas y pegajosas que nos ponen en las emisoras de radio con el objeto de que recordemos sus nombres a la hora de marcar la papeleta.

Y lo que sucede en el gobierno central, también sucede en las municipalidades. La realidad es que votamos para elegir a nuestros propios verdugos. Hacemos fila para votar como las inocentes vacas hacen fila en el matadero. Nos hacemos el haraquiri.

Pero la democracia debe seguir caminando, por lo que es un deber votar. Sin embargo en las próximas elecciones, aunque votaré, marcaré mi papeleta con una enorme X, en señal de rechazo al sistema gubernamental de mi país, enfermo y podrido de corrupción. Mientras tanto, el funcionario municipal del que hablo disfrutará de sus millones fácil y descaradamente habidos gracias al pago que le harán muchos ciudadanos endeudados. Con eso, se podrá construir una hermosa y enorme casa, comprarse un lujoso carro y educar bien a sus hijos, mientras el grueso de la población obtiene una educación mediocre y las calles de mi ciudad colapsan por falta de mantenimiento. Y cuando oiga la publicidad política, piense que es la publicidad de la autoinmolación.

Saludos.

viernes 30 de octubre de 2009

De futbolistas elocuentes y candidatos presidenciales receptivos

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz

Hoy por la mañana me encontraba haciendo una de las cosas más importantes al comenzar el día (después de encomendárselo al Señor): revisando las noticias del periódico. Particularmente, me detuve en una que contaba que la Miss Universo, Estefanía Fernández, ha estado muy malita de una fuerte gripe. –Pobrecita Estefanía,- me dije, cuando de repente mi esposa comenzó a contarme que ella había amanecido muy mal, que tal vez se trataba de la influenza A H1N1, -y además estoy muy congestionada y con dolor de cuerpo- me dijo. Pero como yo estaba absorto en la lectura no pude más que contestarle: “espérese mi vida, que en estos momentos estoy leyendo una noticia muy importante”.

En la página siguiente leí: “Las más bellas decepcionan”, refiriéndose el artículo a que las hermosas candidatas del Reinado Hispanoamericano respondieron erróneamente a las preguntas que se les formuló durante el concurso. Yo me pregunté a mi mismo: “mi mismo, y esa que sale en la foto, ¿para qué quieren que conteste que cuando llegó Colón a América? !Si esta no necesita ni saber hablar, con lenguaje corporal lo dice todo! Si yo fuera el que dirige estos eventos no le preguntaría nada. Si la gente quiere oír hablar bonito o de manera inteligente a una mujer, que oigan a Hillary Clinton, a Elizabeth Blackburn, a Eileen Colins o a cualquiera de las muchísimas mujeres inteligentes que tiene el planeta tierra y estaciones espaciales aledañas, asunto arreglado."

En esos pensamientos estaba cuando comencé a escuchar una entrevista que le hicieron a un jugador de futbol después del partido. ¿Por qué cree usted que perdieron? –Le preguntó el entrevistador-. Bueno, – replicó el jugador con un acento argentino que le daba un aire de sabiduría- para comenzar un saludo a la afición. Pienso que nosotros jugamos bien, dimos todo de sí, pero lastimosamente no se nos dieron los espacios, y es que el futbol es así, ¿no? Algunas veces se gana y otras se pierde, ¿no?... De nuevo me pregunté a mi mismo: “mi mismo, ¿Por qué será que los entrevistadores deportivos no se limitan a pedirle a los jugadores después de los partidos que le manden un saludo a su mamá? Deberían decirles: “señor jugador estrella X, por favor envíele un saludo a su mamá”. El jugador diría: “Saludos, mami”, y ya. Se escucharía más inteligente y no tan repetitivo, y nosotros no perderíamos nuestro tiempo. Y no es que el jugador no sea inteligente. ¿Que respondería usted si le preguntaran por qué perdió su equipo? Yo contestaría: pués porque jugamos pésimo, ¿o es que no se notó?

Y hablando de perdidas irremisibles de tiempo, alguna vez pensé que este blog y todo lo que escribo en él no serviría para nada, pero me sorprendí cuando me di cuenta de que uno de los actuales candidatos presidenciales tiene como objetivo prioritario dentro de sus planes de gobierno, instaurar la educación bilingüe y ofrecer conectividad a internet a los niños de todas las escuelas públicas de Honduras. De este punto a realizar una transformación radical en el sistema de gobierno y social basándose en la inteligencia colectiva –algo que he propuesto en varios post de este blog- solo hay un paso.

Muy brevemente, el fundamento es el siguiente: Los sistemas gubernamentales demócratas actuales están basados en el sistema de pesos y contrapesos descrito por Montesquieu, de tal manera que el poder está equitativamente repartido en tres partes. Ahora bien, mientras en el mundo tecnológico las verdaderas maquinarias han evolucionado desde palancas simples hasta los pequeños y sofisticados circuitos integrados de nuestros días, que pueden contener una enorme cantidad de compuertas lógicas, en el mundo de la política se continúa utilizando el sistema simple y eficaz de pesos y contrapesos. Este sistema ha resultado exitoso, pero el rápido avance en complejidad de las sociedades humanas demanda un sistema de gobierno también más complejo. La evidencia demuestra que en una sociedad compleja las decisiones de los gobernantes son, en su mayoría, contraproducentes. Un sistema basado en cuatro poderes, en el que el cuarto poder esté formado por la colectividad contribuyendo a la toma de decisiones en tiempo real, adquiriendo la propiedad emergente llamada inteligencia colectiva, sería la solución ideal a este problema. Los seres humanos ya contamos con la herramienta tecnológica para su implementación, y es la gran red, o como dice un amigo que habla poquito inglés, la wol wai web (world wide web, o www).

Regreso al candidato del que les hablaba, que va a la cabeza de las encuestas y ha dicho que el combate a la corrupción también será una prioridad en su gobierno. Lo que no dice el candidato es cómo tiene planeado hacerlo. Verán, en Honduras la corrupción pública es la piedra angular de todos los demás problemas. De nada sirven un millón de computadoras si la mayoría serán vendidas y nunca llegarán a las escuelas. Ya he dicho que la única manera de combatir la corrupción rápida y eficientemente en estos momentos, es la implementación de auditorías externas exhaustivas (en medicina, a un tratamiento destinado a combatir rápida y agresivamente una patología le denominamos “terapia de choque”), pero, desde luego, se necesita de un gran valor y determinación para proponer una solución de esta naturaleza.

Por fin se vislumbra paz en la familia Hondureña. Parece ser que el diálogo Guaymuras va por buen camino. Los hondureños esperamos que una resolución, ya sea esta favorable o desfavorable para Manuel Zelaya, contribuya a la unidad de Honduras y no al contrario. De volver a la presidencia, Mel deberá olvidarse de sus compromisos con el socialismo del siglo XXI y contribuir a liderar un país que en estos momentos está en alza: Hemos clasificado a 3 mundiales de futbol en diferentes categorías, y estamos demostrando habilidades para resolver serios problemas políticos en una mesa de diálogo. Esperamos mantener ese orgullo que actualmente prima en los corazones hondureños por los colores patrios por mucho, mucho tiempo. No nos decepcionen.

Saludos.







domingo 11 de octubre de 2009

De indias vírgenes abusadas y pasteles derrumbados

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz

Para comenzar y antes que nada, quiero agradecer públicamente a Esveritate por haberle otorgado su premio, “El Palleter”, que orgullosamente muestro en mi vitrina, a este humilde blog en un gesto de amistad y de buena voluntad. Reciba un saludo y un gran abrazo desde Honduras, extensivo a toda la población de Valencia, España.

Últimamente, y debido a que en esta crisis económica hay que trabajar el doble para ganar lo mismo, he dejado de escribir. Además, me encuentro trabajando en un estudio sobre la estructura de las poblaciones que conforman la Moskitia hondureña (esto sin ninguna remuneración) inferida a partir de las frecuencias de apellidos e isonimia. Dicho trabajo será publicado en el American Journal of Physical Anthropology, y servirá de referencia para futuros estudios genéticos en la región.

Las cuatro Honduras

Hace unos días, escuchaba por una prestigiosa emisora nacional al Abogado Enrique Ortéz Colindres hablando sobre las cuatro Honduras. Decía el Abogado Ortéz Colindres que Honduras está dividida en cuatro regiones que son:

1) La Honduras bananera. En el siglo pasado, durante las guerras mundiales, ante la amenaza Alemana de dominar los territorios, Estados Unidos se vio en la necesidad de instalar repúblicas bananeras en las Américas, de las cuales Honduras es la más fiel representante. Ya que Honduras tiene el puerto de aguas más profundas de la región (Castilla) y que Estados Unidos debía protegerlo de la invasión alemana, la costa norte del país se convirtió en insignia de la producción del banano, industria que trajo consigo otras actividades económicas atrayendo a todo tipo de comerciantes e inversionistas. Esto ha hecho que la Honduras bananera sea la región más próspera del país.

2) La Honduras parásita. Es aquella en la que casi la totalidad de los habitantes se levanta cada mañana escuchando las noticias de las dos radios más importantes del país; la región en la que el mayor empleador es el gobierno; la región que tiembla con cada cambio de gobierno en la espera del temido “sobre blanco”, y que básicamente consume, como una gigantesca y voraz termita, todo lo que la costa norte produce. Está constituida por la región centro-sur del país.

3) La Honduras antigua. Con una herencia cultural mesoamericana representada por Copán y los grupos indígenas que aun sobreviven, con una población aglutinada en pequeñas comunidades endogámicas que conservan rasgos genéticos y culturales de tiempos de la Colonia. Se trata de la región occidental de Honduras.

4) La Honduras olvidada. Representada por los departamentos orientales de Gracias a Dios (la Moskitia Hondureña) y Olancho, los más grandes del país en extensión, pero con una densidad poblacional de unos pocos habitantes por Kilómetro cuadrado.

Continuaba el Abogado Ortéz Colindres diciendo que en los Hondureños existe la impresión, en su inconsciente colectivo, de que la Honduras olvidada es la Honduras genuina, aquella que no se ha visto influenciada por inmigrantes judíos sefarditas, ni por árabes de Jordania y Palestina, ni por enviados del imperio Yanqui, grupos que han venido a controlar a las otras Honduras en sus esferas política y económica. Y es por eso que no fue casual que en las elecciones pasadas, los dos candidatos de los partidos mayoritarios fueran ambos olanchanos. Continuaba expresando Ortéz Colindres que “se necesita a un olanchano para entender a otro olanchano”, refiriéndose a una filosofía y un sentimiento de exclusividad que prima en los habitantes de aquella región. “Bienvenidos a la República libre de Olancho”, dicen que dice un letrero en los límites del departamento. “Olancho, ancho para entrar, angosto para salir”, reza otro.

Un olanchano a carta cabal

La personalidad de un olanchano era lo que necesitaba el presidente Chávez para la conquista de Honduras, ya que los habitantes de aquel departamento son conocidos por sus altos niveles de andrógenos plasmáticos producidos por sus enormes gónadas, lo que los hace proclives a embarcarse en las misiones más peligrosas y arriesgadas dignas de dobles de cine, además de poder lucir grandísimos y poblados mostachos.

Pienso que el depuesto presidente José Manuel Zelaya Rosales, como buen olanchano que es, efectuó a cabalidad el trabajo encomendado por la izquierda bolivariana. En un tiempo record de un año indujo una polarización social, instauró grupos parapoliciales y revolucionarios incipientes, estuvo a un pequeño paso de armar una asamblea general constituyente formada por sus seguidores que haría posible su reelección, quedándose en el poder unos 20 años o más para gloria del socialismo del siglo XXI. A pesar de todo, el presidente tuvo tiempo para bucear como todo un profesional, para realizar maniobras acrobáticas en un F-5, y para entretener a un pequeño séquito de féminas. Con estos antecedentes creo que definitivamente Mel debería ser el próximo James Bond de Ian Fleming.

Honduras, pastel del socialismo del siglo XXI

Pero un sistema social es muy complejo, y aunque todo se planifique muy finamente, cada detalle, cada peón en su lugar, siempre habrá variables no consideradas, sucesos emergentes que pueden inclinar la balanza e inducir al fracaso. Recuerdo por ejemplo el cumpleaños de 15 años de mi sobrina. Mi cuñada planificó todo con un año de antelación, cada cosa muy bien pensada, muy bien planificada. La fiesta se realizaría a la luz de la luna, a la orilla de la piscina; el gran pastel de tres pisos era una maravilla culinario-arquitectónica, cada silla colocada con cuidado, cada flor...

A la hora de la celebración, en lugar de luz de luna llena tuvimos un aguacero como pocos que deshizo más de un peinado sofisticado, y el pastel se autodestruyó como la grabadora de la serie “Misión Imposible”. Algo raro. ¿Ha visto como a veces se hunde la tierra tragándose casas, carros y personas? Así le pasó al pastel: implosionó, o algo así. Recuerdo muy bien, no habían llegado aun los invitados, y cuando yo vi aquel fenómeno, no pude contener una sonorísima risotada. Todos los demás presentes, que ayudaban en ese momento a dar los últimos toques, disimuladamente volteaban la cara para reírse. Mi cuñada entonces se quebró en uno de los llantos más desconsolados que he visto en mi vida. Afortunadamente, mi esposa y mi tía armaron de nuevo el pastel como pudieron, que parecía entonces de decoración abstracta o cubista y los invitados ni lo notaron. Finalmente todo salió bien, porque “son esas pequeñas cosas que van haciendo toda una vida” las que se recuerdan; porque “la vida se hace siempre de momentos, de cosas que no sueles valorar, y luego cuando vuelves, cuando al fin te has dado cuenta, el tiempo no te deja regresar”, parafraseando a un famoso cantautor de tiempos ya pretéritos (si usted comenzó a tararear no hay duda de que extraña los long plays y los discos de 45).

Honduras fue el pastel del socialismo del siglo XXI, pero eventos inesperados producto de las teorías del caos y la inteligencia colectiva aplicadas a los sistemas complejos, provocaron su derrumbe el 28 de junio recién pasado. Particularmente, la rápida difusión de la información por las redes sociales y correos electrónicos provocaron una actitud de rechazo de las clases medias a la intromisión de Hugo Rafael Chávez Frías en los asuntos de Honduras, lo que terminó en concurridas marchas de las iglesias evangélica, católica y otras denominaciones, convenciendo a la cúpula militar de que la mayoría de los hondureños no deseaban “cuartas urnas” ni “asambleas generales constituyentes”. Aunque la llamada oligarquía hondureña sí tuvo que ver, fueron las clases medias las que realmente cambiaron el rumbo de los eventos.

India virgen y hermosa dormías…

Nuestro himno nacional describe en su primera estrofa nuestro territorio antes del descubrimiento comparándolo con una india virgen, no profanada por los pies del hombre culto del occidente de entonces (aunque tampoco del bruto). Nuestro himno nos deja dos cosas bien claras: 1) nuestra Honduras es femenina (a diferencia de los Estados Unidos, que no solo son machos sino muchos), y 2) después del descubrimiento dejó de ser virgen.

Pero nuestro país dejó de ser virgen en un proceso de desfloración nada placentero, caracterizado por el encuentro explosivo de dos mundos diferentes. Aun en nuestros días, después de algunos siglos, sufrimos las consecuencias de la conquista, que más que conquista fue violación, y de esa violación nació una sociedad, un bebé cuyas vestimentas están compuestas por la cultura de la pobreza. A la pérdida de la virginidad siguió la separación, y al igual que la mujer humillada recién salida de una relación tormentosa busca parejas abusadoras, Honduras ha sido víctima de relaciones desiguales manipuladas por intereses imperialistas.

La mujer entonces despierta de su largo letargo. Ha sido abusada, violada, humillada, prostituida, pero ya no más. La siguiente pareja deberá respetarla, darle su lugar, y es en ese momento que hace su aparición el bravucón del barrio, acostumbrado a que se haga su voluntad, el que ya ha conquistado a muchas. Honduras es la siguiente, pobre pero muy atractiva, con un gran potencial de explotación. Chávez Frías, en lugar de tratar de seducir a la pobre india tantas veces ultrajada, intenta poseerla por la fuerza, a gritos, insultando a sus habitantes diciéndoles “pitiyankys” y otras cosas en su propio territorio, induciendo a sus gobernantes a violar flagrantemente sus leyes y constitución. Pero la india le dice “ya no más señor”. -Váyase a otra esquina porque en esta ya no hay prostituta.

Las Carencias de los diplomáticos del socialismo del siglo XXI

El presidente interino Roberto Micheletti Bain, creyó que después de los eventos del 28 de junio el mundo celebraría la gran hazaña. Pensó que todos los embajadores desfilarían por Casa Presidencial inclinándose y felicitándolo por su nuevo cargo. En cambio, los hondureños descubrimos la existencia de un artilugio, una maquinaria, el sistema de publicidad más grande e imponente que hayamos visto. Este gigantesco sistema mediático pronto puso a Honduras en el banquillo de los acusados, y en tiempo record fue acusada, juzgada y condenada por los países de América y del mundo sin siquiera ser escuchada, sin la oportunidad de defenderse, de decirle al todos que lo ocurrido fue en legítima defensa, que fue la respuesta de una víctima a un violador que no escatimaría recursos para hacerla suya.

Hablando con sinceridad, pienso que al presidente Chávez le hubiera ido mejor en su conquista a Honduras si en lugar de insultarla hubiese tratado de seducirla, pero la seducción es una mezcla de arte y ciencia que, debido a su temperamento, al presidente le es difícil utilizar. Por ejemplo, hace poco escuché una narración de su ex esposa sobre una ocasión en la que Chávez, en público y con micrófono en mano le dijo: “prepárate, que hoy te toca lo tuyo”, refiriéndose a que esa noche le tocaba a la señora cumplir con sus funciones conyugales íntimas, o mejor dicho sexo-reproductivas, debido a lo cual ella debería tomar un baño y acicalarse. Lógicamente el matrimonio terminó en fracaso.

Y así como es la cabeza de la empresa, así son los mandos intermedios, y los lugartenientes de Chávez continúan con la cantaleta de conquistar a Honduras por la fuerza, con regaños, diciéndole que todos le darán la espalda, que la golpearán, porque una mujer humillada siempre continuará siendo humillada, que si no hace lo que Chávez quiere, “veremos cuanto aguantan sin la ayuda internacional”.

No hay duda de que dichos lugartenientes (incluyendo al Secretario de la OEA José Miguel Insulza) son excelentes diplomáticos. Es decir, dominan los requerimientos de las relaciones internacionales a cabalidad. Dichos requerimientos son: 1) Poder tomar cantidades industriales de vino o whisky sin perder la compostura, y 2) Mientras se está parado, poder sostener un plato de comida en una mano, un vaso de bebida en la otra y poder llevarse la comida a la boca mientras, al mismo tiempo, se habla de las más banales tonterías pero poniendo cara de que de lo que se está diciendo depende el futuro de la humanidad. En serio, ¿ha asistido usted a un coctel diplomático? Yo nunca pude dominar ese arte tras varios años en el servicio exterior.

Pero si las dotes diplomáticas de los lugartenientes de Chávez son impecables, su capacidad de seducción deja mucho que desear e insisten en tomar a la vilipendiada Honduras por la fuerza. Espero que recapaciten, y antes de su próxima visita a nuestro país lean la biografía del célebre diplomático, primer ministro y seductor británico Benjamín Disraelí. Tal vez así les vaya mejor por estos lares.

Bien, después de este breve recorrido por nuestra abusada Honduras no me queda más que desearles un feliz día.

martes 29 de septiembre de 2009

De técnicas de tortura y el pacto de San José

Hoy, quiero contarles algunos chismes que circulan en la web y los correos electrónicos. Por ejemplo, dicen que un grupo compuesto por expertos torturadores hondureños de los años ochentas en combinación con técnicos en torturas medievales ha estado trabajando en la mejor manera de sacar a Mel y sus seguidores de la embajada de Brasil. La mejor tortura deberá conbinar técnicas visuales y auditivas. Es bien conocido, por ejemplo, el uso de estridente música heavy metal por parte de comandos norteamericanos contra sus prisioneros de guerra.

Dicen que el mencionado grupo encontró la mejor técnica de tortura, que haría salir a Mel en menos de lo que canta un gallo. A mi me pareció espeluznante. He aquí la idea, que se deberá desarrollar en dos parte simultaneas: 1) colocar una gigantesca fotografía o pancarta del candidato presidencial Porfirio Lobo Sosa frente a la embajadadel Brasil, y 2)colocar estratégicamente altoparlantes a todo volumen, con estridentes discursos del abogado Oswaldo Ramos Soto permanentemente. Dicen los expertos que ni la más ferrea voluntad aguantaría esta combinación por más de 5 minutos. Cuando me enteré de la idea un escalofrío recorrió mi cuerpo.

Hoy leí en un periódico local un análisis del reconocido periodista Andres Oppenheimer. En su artículo, Openheimer plantea tres posibles escenarios futuros para la actual crisis política de Honduras, que son los siguientes: Escenario 1: La situación podría agravarse causando caos e ingobernabilidad, por lo que la ONU se ve obligada a enviar a las tropas de Cascos Azules, sacar a Micheleti a patadas, restituir a Zelaya y garantizar elecciones transparentes. Escenario 2: Zelaya se mantiene en la embajada del Brasil y los líos se van apaciguando hasta las elecciones de noviembre. Los gobiernos del mundo se ven en la obligación de finalmente aceptar la validez de las elecciones y el surgimiento de un nuevo tipo de golpe, regulador de los excesos de los gobernantes; y finalmente, el escenario 3: Que se logre un acuerdo, se acepte el pacto de San José, se forme un gobierno de coalición que supervise las elecciones, y la crisis acabará sin más complicaciones.

Openhaimer no toma en cuenta una cuarta posibilidad, que es la que temen la mayor parte de aquellas personas a las que los “resistentes” llaman “golpistas”. Ellos temen que, al llegar Zelaya de nuevo al poder aun siendo por poco tiempo, no importa cuantas comisiones de la verdad, ni cuanta vigilancia extranjera, ni las firmas que se hayan colocado, contra viento y marea este continue con sus planes y los del presidente Chávez de conquistar Honduras. Temen que con el cuento de cumplir con la voluntad del pueblo, que en realidad sería la voluntad de sus pocos seguidores, pronto instalaría una asamblea nacional constituyente. Desde luego, hay evidencia de este propósito. Los seguidores de Mel Zelaya piden desde ya una constituyente, dificultando la posibilidad del diálogo productivo. El temor no es infundado. Ya el presidente Chávez ha demostrado su perseverancia y tesón en la consecusión de sus objetivos, y una habilidosa manera de manipular la información en su beneficio.

Por mi parte, creo que este último escenario es improbable si (y solo si) en el marco del pacto de San José se obtiene una inclusión y un compromiso de nuestra Fuerza Armada, la que ha demostrado un profesionalismo ejemplar en la presente crisis. Para ello, el pacto deberá incluir la perdida de todo mando de parte del presidente de la república sobre la Fuerza Armada. Esto al menos temporalmente hasta la toma de posesión del nuevo presidente, con el objeto de garantizar la imparcialidad y la vigilancia, de parte del organismo armado, del cumplimiento del pacto en cada una de sus partes, lo que garantizaría a los “golpistas” que no habría consultas populares, constituyentes ilegales y perpetuación en el poder, y les permitiría un diálogo en un ambiente más seguro y relajado. Creo que los hondureños debemos apoyar el pacto de San José incluyendo la restitución de Zelaya, pero evitando por todos los medios posibles la ingerencia de Chávez y sus ideas en nuestro país. Ambas partes deben ceder en algo. Quid por quo, por el bien de Honduras.

Bueno, espero que la idea de la tortura visual y auditiva a Mel Zelaya no se lleve a cabo. Recordemos que es hondureño y debemos ser piadosos con nuestros compatriotas. Saludos.

domingo 27 de septiembre de 2009

De pescados estreñidos y la distribución del poder mundial

Hace unos días estaba un poco preocupado. Mi hija tiene un pececito dorado que le regalaron en su cumpleaños. El mencionado pez, que mi esposa dice que más bien es pescada por la forma en la que mueve la colita cuando me ve, amaneció triste, manteniéndose en el fondo de la pecera. Como yo tengo algo de experiencia con la crianza de peces ornamentales me di cuenta de que estaba enfermo, por lo que supuse que pronto la tubería de aguas negras sería su próxima y eterna morada. El pez pasó dos días así. Finalmente nos dimos cuenta de su problema al ver un largo hilito negro colgando de su extremo trasero, después de lo cual el pez volvió a estar tan feliz como siempre. Mi esposa y yo, que somos médicos (aunque de humanos) hicimos rápidamente el diagnóstico. ¡El pez estaba estreñido! ¿Se imagina usted un pescado estreñido? Solo eso me faltaba ver en la vida.

Y digo esto porque el mundo está cambiando a una velocidad vertiginosa, y en la actualidad vemos cosas que no creíamos posible hace apenas 10 años, como el presidente de los EUA diciendo que no quiere hacerse responsable de la crianza de sus malcriados hermanos menores latinoamericanos, pasando esta responsabilidad a su homólogo de Brasil, quien amablemente rechaza el ofrecimiento diciendo que no se siente capaz. Propongo que esta responsabilidad le sea dada a Honduras. Total, estamos en el centro del continente, y nuestro actual presidente, aunque temporal, está demostrando tener más gónadas que sus homólogos de los países más desarrollados. Es más, en la actualidad tenemos una supremacía sobre los demás países del continente al tener dos presidentes. Recuerde, no siempre el hermano mayor es el más sabio, o el que termina mejor. Zeus por ejemplo, el más grande de los dioses del Olimpo, fue el hijo menor de Cronos.

En la última cumbre del G20 los países industrializados acordaron “descentralizar el poder”, otorgándole una mayor participación a las economías emergentes. Aunque esta decisión es sabia, aun está lejos de alcanzar la configuración organizacional óptima para que la sociedad global funcione adecuadamente. La descentralización deberá bajar a la escala de países instaurando nuevas formas de gobierno descentralizado. Por más genialidad y presencia que puedan tener los presidentes de los países miembros del G20, los problemas que demanda una sociedad globalizada cada vez más compleja escaparan a su control. Son tantas las variables, tantos los factores y tan rápidamente cambiantes…

Ya he propuesto en otros artículos de este blog una posible solución: el uso de la inteligencia colectiva, la instalación de un verdadero socialismo democrático en el que lo que se reparte equitativamente no son los bienes materiales, sino el poder y la participación en los asuntos de estado directamente, sin intermediarios, una configuración similar a la democracia de la Atenas de Pericles pero más efectiva en la resolución de problemas, añadiendo un verdadero cuarto poder al sistema de pesos y contrapesos de Montesqieu. Se puede ver el germen de este tipo de configuración en las redes sociales y la blogósfera, así que únicamente es cuestión de sistematizar este enorme poder de cómputo mental y creatividad para el beneficio de los estados y del género humano. Verá: de cualquier manera el poder colectivo tomará más fuerza a medida que transcurra el tiempo. Solo es asunto de inventar el embalse adecuado para la contención de ese gran río de ideas. Pienso que los países que mejor lo aprovechen alcanzarán rápidamente un estado de bienestar colectivo.

Si aquí repito esa idea es porque espero que poco a poco vaya permeando la mentalidad de la sociedad, hasta el punto de que los políticos se hagan consientes tanto de su factibilidad como de sus bondades. Claro, si la idea fracasara y en lugar de prosperidad provocara la aceleración de la destrucción del género humano, usted podrá culparme, pero afortunadamente ya no existiré para escuchar sus reproches.

Bien, me alegro que la pescada ya esté de nuevo moviendo alegremente su colita. Hoy, el toque de queda es a las nueve y hay un estado de relativa calma, así que a pasar el tiempo con la familia. Saludos.

Para una mejor idea del funcionamiento de mi propuesta de redes democráticas lea: http://lahondurasvaliente.blogspot.com/2009/06/honduras-bajo-la-lupa-las-redes.html,