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martes, 7 de junio de 2011

Que Dios te dé Muchos Años Más. Siete Consejos para Una Vida más Larga.

Verá, cada vez que algún amigo cumple años, invariablemente término deseándole que Dios le conceda muchísimos años más. Como el deseo sin acción no hace mucho, he decidido hacer una lista de consejos sencillos para que usted mismo le dé una ayudadita a Dios. ¿Quiere vivir un poco más? Siga estos siete consejos.

1) Utilice hilo dental. La enfermedad periodontal o periodontitis es causada por agentes infecciosos que invaden las encías y las estructuras que mantienen los dientes en su lugar. Se caracteriza por inflamación y enrojecimiento de las encías seguido por sangrado fácil.

La periodontitis no tratada termina aflojando los dientes con la subsecuente pérdida de las piezas. Pero más importante, la enfermedad periodontal se ha relacionado con una mayor probabilidad de padecer enfermedad vascular, aumentando el riesgo de infartos cardíacos. Las substancias producidas por las bacterias activan los mecanismos inflamatorios del organismo, los cuales a su vez ocasionan daños en la capa interna de las arterias.

Por lo tanto, para añadir años a su vida es importante mantener una adecuada salud dental. Las limpiezas dentales rutinarias anuales y el uso rutinario diario del hilo dental (el de los dientes, no la prenda de vestir) ayudan a prevenir la periodontitis.

2) No coma hasta llenarse. La disminución del aporte calórico diario se relaciona con un peso saludable. El sobrepeso se relaciona con enfermedades que acortan la vida, como las cardiovasculares y la diabetes.
Mantener un peso adecuado no es una tarea fácil. En la literatura comercial se cuentan por muchas las dietas destinadas a bajar de peso. A pesar de ello el peso promedio continúa en aumento a nivel mundial.
En lugar de recurrir a dietas crueles, recurra a hábitos de vida. Substituya permanentemente el pan blanco y los cereales normales por pan y cereal integral. Substituya las bebidas gaseosas ricas en azúcar por bebidas naturales light, que le darán vitaminas sin las calorías adicionales. Substituya los pasteles por frutas. Evite las frituras y comidas rápidas.

Coma muchas semillas, como cacahuates y almendras que son excelente fuente de potasio y de ácidos grasos omega 3 con acción antiinflamatoria protectora del sistema cardiovascular. Los vegetales y las frutas proporcionan vitaminas y fitoquímicos, substancias que han demostrado ser efectivas contra algunos tipos de cáncer.

Finalmente no coma hasta llenarse. Si después de una comida quiere repetir, recurra a su fuerza de voluntad y espere unos 15 minutos. Verá cómo al cabo de este tiempo ya no tendrá hambre. La responsable es una hormona llamada leptina que produce la sensación de saciedad. Para aprender sobre la nueva ciencia de la nutrigenómica le recomiendo: Nutrigenómica. De la comida a los genes.

3) Haga ejercicio. La movilización es una característica del género humano. Durante miles de años vivimos como poblaciones nómadas que requerían la movilización de todo el grupo hacia mejores lugares de caza. Por lo tanto, el ejercicio constante se constituyó como la norma para todas las edades.

Contrariamente a lo que se piensa el ejercicio no mejora la salud debido a la reducción del peso. Aunque el ejercicio físico contribuye a dicha reducción, lo más importante son los efectos directos sobre el metabolismo y la salud cardiovascular: fortalece el corazón y aumenta el volumen del árbol vascular con la consiguiente disminución de la presión arterial, y activa el metabolismo bajando los niveles de glucosa en la sangre. Ambos factores son beneficiosos en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Además, ejercitarse intensamente ayuda a la producción de substancias placenteras como las endorfinas, contribuyendo a la sensación de bienestar físico y disminuyendo el estrés. El ejercicio es, aun y por mucho, lo que más se acerca a la fuente de la eterna juventud.

Ejercítese entre cuatro a seis veces por semana tomando en cuenta su edad o las limitaciones físicas.

4) No coma sal. El aumento de la presión arterial es junto con el aumento de los niveles de glucosa, el principal enemigo de su salud cardiovascular. Hágase chequeos de presión arterial al menos dos veces por año. Al primer signo de hipertensión comience un tratamiento antihipertensivo, que en la mayor parte de los casos no pasa de una tableta diaria.

El exceso de sal en la dieta es un factor importante en la génesis de la hipertensión. El sodio es eliminado por el riñón junto con el agua, pero a este órgano se le dificulta la eliminación cuando la carga de sal es alta. La retención de sodio y agua eleva crónicamente la presión arterial. Por lo tanto, la eliminación de la sal en la dieta es una buena ayuda para bajar la presión arterial y aumentar sus años de vida.

Recuerde que los alimentos ya tienen gran cantidad de sal, por lo tanto elimine el salero de su mesa y de su cocina.

5) No se estrese. Más fácil de decir que de hacer. Las presiones de la vida cotidiana representan una fuente constante de estrés en la sociedad urbana moderna.

El estrés, por sí mismo, aumenta la producción de adrenalina con el consiguiente aumento de la presión arterial. También aumenta los niveles de la hormona cortisol, la que a su vez aumenta la concentración de glucosa en la sangre. Como se dijo anteriormente, ambos son factores contribuyentes con la enfermedad cardiovascular.

Para disminuir el estrés, tómese la vida un poco más despacio. Busque una iglesia y entréguele las cargas a Dios; aprenda técnicas de relajación; haga ejercicio físico, y aprenda a adoptar una actitud optimista y positiva hacia la vida.

Se ha demostrado que las personas con un carácter tranquilo y desestresado viven más.

6) Mantenga su colesterol a raya. Si usted se ejercita y sigue una dieta saludable, lo más probable es que mantenga niveles saludables de colesterol. Aun así, su colesterol podría estar alto debido a factores genéticos.
Evite las grasas saturadas, especialmente las que provienen de las carnes rojas. No coma mayonesa y disminuya la ingesta de mantequilla y margarina. Hágase un chequeo de colesterol, triglicéridos, proteína C reactiva y glucosa en la sangre dos veces al año. El aumento de cualquiera de estos es signo de alarma para el desarrollo enfermedad cardiovascular.

Particularmente, mantener el colesterol por debajo de 200 mg / dl evita la formación de placas de ateromas que bloquean las arterias. En caso de detectarse un aumento por arriba de estos niveles, recurra a la dieta. Una tableta diaria de un medicamento para disminuir el colesterol podría ser necesaria.

7) Cultive buenas relaciones. Se ha demostrado que la soledad contribuye a la inflamación, y por lo tanto al riesgo de enfermedades cardiovasculares. Las personas con una sólida red de amigos viven más años que las personas solitarias. Si usted es una persona introvertida, al menos relaciónese más con sus familiares.

Las buenas relaciones también disminuyen el estrés. Perdonar las ofensas nos alivia de la carga del estrés producido por el rencor acumulado. Por lo tanto para aumentar sus años de vida es una buena práctica seguir el consejo de Jesús cuando Pedro le preguntó: “¿Cuántas veces tenemos que perdonar?” A lo que el Señor contestó: “Setenta veces siete.” Decídase usted también a perdonar las ofensas. 

Usted puede contribuir a su propia sensación de bienestar ayudando a los demás. Aparte un tiempo semanal para obras comunitarias, o sirva voluntariamente en la iglesia. La satisfacción de servir al que lo necesita contribuye al alivio del estrés y proporciona una sensación de plenitud moral.

Llévese bien con todos, no estafe, y sonría siempre que pueda. Con buenas relaciones evitará una causa frecuente de muerte (aplicable solo a mi país Honduras): que le manden al sicario quien le administrará una muerte rápida por encargo, pasando usted a engrosar las estadísticas del famoso “ajuste de cuentas”.

Para concluir, sonría, no fume, no beba alcohol en exceso y utilice siempre el cinturón de seguridad (contrario a lo que se cree no hay problema con bailar pegado, a menos que sea con una pareja ajena). Si sigue todas estas recomendaciones aumentará su probabilidad de vivir por lo menos 12 años más, convirtiéndose en un digno descendiente de Matusalén.

Así que si hoy algún amigo suyo está cumpliendo años no se conforme con desearle larga vida. Mándele el link de este post y usted estará actuando para que así sea.

Saludos. 

martes, 14 de septiembre de 2010

La era de la obesidad

Esta es la era de la obesidad. Como decía en una entrada anterior el mundo actual padece de dos problemas, y ambos son alimentarios. El 80% de la humanidad tiende a la obesidad, mientras el otro 20% se muere de hambre.
La obesidad es el resultado de nuestra necesidad evolutiva de comer cuando hay abundancia de alimento, preparando en organismo para el momento de la escasez, pero en el mundo actual donde hay disponibilidad permanente de alimento esta estrategia falla. El efecto es una tasa creciente de enfermedades relacionadas con el sobrepeso, como la diabetes y los padecimientos cardiovasculares.
Sugiero cambios de nombre para las hamburguesas. Big Mac por Big Stroke (gran infarto), y Whopper por Tupper (tupidora de arterias). A mi me gusta la doble carne, pero la como solo una vez por semana :(  
Estas patologías están relacionadas entre sí y es probable que compartan un solo origen metabólico. La acumulación de las llamadas placas ateromatosas en el interior de la arterias, las cuales disminuyen el flujo sanguíneos a los diferentes órganos, se relaciona con niveles elevados de las lipoproteínas de baja densidad, las cuales no transportan el colesterol al hígado para ser procesado con la consecuente acumulación en los vasos sanguíneos. Esta es la causa de los infartos del miocardio (la capa muscular del corazón) que tantas vidas cobran cada año.
La diabetes se relaciona con niveles elevados de azúcar, lo que trae como consecuencia niveles elevados de insulina, que a su vez produce una disminución de sus receptores celulares, lo que conduce a resistencia a la insulina con el consiguiente aumento de los niveles de azúcar. Los humanos y otras especies necesitamos tanto del azúcar (combustible) como del oxigeno (comburente) para sobrevivir. Sin embargo estas son dos de las substancias que más daño causan en los tejidos a concentraciones altas.
Mmmm, ¡Esta hamburguesa estuvo "de infarto"!
Pero tanto la resistencia a la insulina como los altos niveles de colesterol se relacionan con la alimentación y el sedentarismo, asociándose en el llamado síndrome metabólico, que también incluye un aumento del perímetro abdominal.
Hola Barbie. ¿Cuantas de esta cajitas te comes al día? Te veré cando cumplas 30...
¿El culpable de la epidemia de síndrome metabólico a nivel mundial? Se piensa que son las comidas rápidas, ricas en su mayoría en grasas saturadas, harinas (azúcares complejos) refinadas y las gaseosas con abundante contenido de azúcar.
En Honduras no tenemos muchas opciones. La dieta básica del ciudadano promedio está compuesta de baleadas (tortillas de harina con frijoles, mantequilla o queso, o lo que usted le quiera poner), yuca con chicharrón, tajaditas de plátano fritas, pupusas (tortillas de maíz con quesillo o chicharrón en medio), pollo frito o chuleta de cerdo frito con tajadas de plátano verde (también fritas) y un etc. repleto de grasa.
Es por eso que los hondureños (en su mayoría) exhibimos una frondosa, exuberante, pletórica, y a veces hasta espeluznante panza, pero recuerde que esa panza le está quitando años de vida (si antes no le quita la vida algún sicario). Entonces, ¿Qué espera? Póngase su calzoneta y a hacer ejercicio, y visite a un nutricionista para que le indique cual es la dieta más saludable para usted.