jueves, 16 de julio de 2009

El presidente Chávez y su nueva estrategia para la conquista de Honduras

En una entrada anterior, les contaba que el presidente Chávez tenía planeada una revuelta de proporciones gigantescas en Honduras, es decir, una “Operación Enjambre” como no se había visto nunca antes, descomunal. Yo pensé que la operación enjambre era idea de Chávez, que la había patentado él mismo en un momento de éxtasis militar, quizá bajo el efecto de las hojas de coca que masca cada mañana, o bajo el efecto de las enormes dosis de drogas psicotrópica que ingirió para poder así hablar por 48 horas consecutivas en su programa tragicómico radial: “Aló presidente”. Esto no me lo he inventado yo. Lo sé de fuentes confidenciales. Pero mi desilusión no fue poca cuando me enteré de que las mencionadas operaciones ya habían sido usadas en Europa. Me lo dijo un amigo en un comentario anterior, que me pareció tan bueno que lo transcribo textualmente aquí: “La operación enjambre famosa, típica actuación comunista, ya mas vieja que el mar, usada por los soviéticos en sus gloriosas incursiones polacas, húngaras etc...tampoco funcionaron en dichos países, que posteriormente disfrutaron de la presencia de carros de combate soviéticos que obviaban los semáforos en rojo.”

El día de hoy comenzó con una operación enjambre. La operación consistió en que, mientras el ex presidente hablaba por unos altoparlantes, instando al pueblo a revelarse (abeja reina), los insurrectos comenzarían el desorden (enjambre de zánganos). Y en verdad, la operación sacudió, hizo temblar los cimientos de la sociedad hondureña, con una fuerza superior a la del recién pasado terremoto. Pero la sacudió de la risa, de las tremendas risotadas que no tiramos el día de hoy los hondureños. A ver les cuento a mis amigos extranjeros.

Uno de los grupos insurrectos en esta crisis política fueron los maestros. No todos, pero muchos dirigentes magisteriales reciben mesada del Gobierno Bolivariano, por lo tanto, estos les exigen a los demás sumarse a la huelga, razón por la cual los niños hondureños han quedado por varios días sin el pan del saber. A los hondureños, esto no nos resulta extraño, pues lo vemos cada año, con la diferencia de que en esta ocasión, muchos maestros que están de acuerdo con la destitución del ex presidente se revelaron, y fueron a impartir sus clases. Los dirigentes sindicales del magisterio intentaron detenerlos, pero entonces los padres de familia, cansados de tanta burla, se han organizado para defender a los que sí dan clase (ese es el verdadero “poder ciudadano”). Debido a esto, la cantidad de maestros disponible para la operación enjambre fue, siendo muy optimistas, paupérrima.

Muchas de las personas que asistieron a la primera operación enjambre decidieron retirarse, pues les robaron sus pagos. Entonces, ante la falta de zánganos, el Gobierno Bolivariano ha organizado unos bonitos eventos artísticos, entre los que se encuentran: show de mimos, magos, zancos, poli voces (imitadores), músicos y payasos. Desde luego, no podía faltar el internacionalmente conocido Ballet Folklórico Garífuna, con su popular baile de la punta. Es cierto que se tomaron importantes avenidas de las ciudades, pero valía la pena bajarse del carro para disfrutar de tan colorido espectáculo. Esto no es ninguna broma. Lo puedo probar con unas bonitas fotos. Y es que esta crisis política ha hecho que los hondureños muestren sus mejores habilidades por unos cuantos petrodólares. Desde luego, había entre la multitud agitadores profesionales, especialistas en insultos, pero lo que al hondureño le llama más la atención es la fiesta. Dígale fiesta a un hondureño, y que se encontrará con sus primos y amigos y allí estará, y puntual (desde luego, y debo insistir, en que no todos somos así).

¿Qué no se está trabajando? ¡Quien dice! El factor económico es importante, pues los petrodólares con los que se pagan las revueltas han venido a activar la economía, que en tiempos del ex presidente se encontraba en crisis debido al alza en la tasa de desempleo causada por el exorbitante aumento al salario mínimo, debido al cual la mayoría de las empresas hondureñas se vieron obligadas a recortar personal. Es decir, todos los asistentes a las revueltas son desempleados. La persona que tiene un empleo, lo cuida, y está asistiendo a su trabajo. A los pocos ideólogos verdaderos, aquellos que realmente piensan que el comunismo es la salida a los problemas de Latinoamérica, últimamente se les ha visto más perdidos que cocodrilo en la circunvalación, hablando incoherencias y esgrimiendo argumentos sin fundamento.

Para la revuelta se lograron reclutar algunas ancianitas. Entre la multitud sobresalía una viejita que reía al ver los mimos. La mencionada viejita, que no contaba con sus respectivos aparatos de masticación, reía tanto que al acercarme a un metro, pude hacer una inspección minuciosa de sus amígdalas, las cuales encontré completamente sanas.


En fin, el presidente Chávez nos ha sacado del aburrimiento, del letargo en el que se encontraba el pueblo hondureño. La nueva estrategia del presidente para Honduras es matarnos, pero de la risa. ¡Bien presidente! Continúe así, y que viva 100 años más, pero bien lejos de Honduras.

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