lunes, 2 de abril de 2012

De Bravucones del Barrio, Gallinitas que no Ponen y Latinoamericanos Subhumanos


¡Pepe, I'll punch you in the nose...!

Hay algo que me da vueltas en la cabeza desde hace varios años, y es lo siguiente. ¿Cómo es posible que los Estados Unidos de América, no solamente nos pida visa para entrar a su territorio, sino también nos cobre un estipendio casi equivalente a un salario mínimo por su trámite? Ah, pero se reservan el derecho a dársela a quien a ellos les pegue su regalada y antojadiza gana, y allí va el latinoamericano subhumano con la cola entre las piernas porque el “americano” vio que al indio le temblaba un ojo durante la entrevista. Bueno, pero por lo menos devuelven el dinero, ¿no es así? ¡Ni papas!

Don Gobernante Latinoamericano
No puedo calificar ese proceder de nuestro norteño hermano más que como vil y llana explotación. Se aprovechan del más pequeño porque no puede defenderse. Y el pequeño, sigue siendo pequeño porque quiere, porque se deja, porque no protesta. Porque al mandatario de la república bananera le tiemblan las “canillas*” cuando el poderoso imperio manda a un esbelto anglosajón de 1.80 a 2 metros a decirle lo que tiene que hacer, o quien puede osar poner un pie en su sagrada tierra. Al mandatario entonces no le queda otra que mover la cabeza de atrás para adelante en convulsivos movimientos aprobatorios ante la imponencia del enviado.  

¿Cómo es posible que las cúpulas de poder de los países latinoamericanos permitan tal humillación con sus conciudadanos? ¿Cómo es posible que no haya uno, tan solo uno, capaz de demostrar que no es una gallina, sino más bien, que tiene muchos de los que aquellas ponen?

Gallina con el nido vacío... es decir,
sin huevos.
Yo creo que es hora de decir “ya basta”. El grandulón golpeador y hostigador del barrio sigue siéndolo mientras los enclenques de la pandilla se dejen, o mientras ese mismo grandulón compre la conciencia de algunos “macaneados**” con unas cuantas monedas. ¿Es que acaso los debiluchos cabezones no se han dado cuenta de que son más? O como dice aquel sabio refrán, en la unidad está la fuerza. ¿No se han dado cuenta que con la primera zarandeada el grandulón se pone a llorar como un chiquillo y le toca entonces bailar al son de la pandilla? No lo digo yo. La experiencia lo demuestra.

Por mi parte yo, en las próximas elecciones, votaré por él o la valiente que se atreva a decir que pedirá visa a los inmigrantes turistas de aquella tierra de las barras y las estrellas. O como dijera aquel poeta, “El mundo es de los valientes, y yo soy valiente. El mundo es de los inteligentes, y yo sigo siendo valiente”.

Atentamente: La Honduras Valiente.

*Canillas = miembros inferiores.

**Macaneados = en Honduras, vilipendiados, maltratados, golpeados.

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