sábado, 5 de enero de 2013

ECO

Por: JOSÉ MARÍA CASTILLO HIDALGO

Paisaje con montañas, agua y carretera

Sinceramente creí
que a esta forma de eco
se le acabaría la cuerda,
y creí
que vendrías a deshojarte
con cada plenilunio.
Nuestra galaxia

Con el tiempo,
ya no me importarías
y todo se diluiría
en un marasmo
y polvo de estrellas,
más ya ves,
cada vez,
los caminos más se empecinan
en mostrarme mi craso error.
Muchacha, luna y mar

Persistes como una brisa gélida
que circunda el corazón
e impeles una manifestación tenue
semejante a un temblor de ojo
cuyos puntos de color se arremolinan
y se juntan en mis pulmones
para clausurar mi luz
y socavar mi voluntad,
a veces.
Figura de espiral

En verdad que andas por aquí flotando
aunque no quiera y para nada lo pareciera
porque ya no te pareces a ti
porque ya no tienes sentido
pues estás tan lejos en el espacio y el tiempo
y te ves tan absurda en todos los binomios
que es más,
la razón ya no te determina.
Muchacha con poderes mágicos

Pero subsistes anexa a la fibra
y allí tu esencia no se destiñe.
Seguro y sin quererlo
te llevaré conmigo del más acá
al lugar donde por fin podremos ser felices,
sí,
allí donde al fin,
estos versos cumplan métrica
e impávidos
subyuguen a la rima.
Planeta marte

La Ceiba, Enero 05, 2013.
José María Castillo Hidalgo
Todos los derechos reservados

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