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miércoles, 27 de junio de 2012

ALGUNOS APUNTES SOBRE EL SENTIDO COMÚN (O MÁS BIEN DE SU AUSENCIA)


Por: Edwin Francisco Herrera Paz

         ¿Recuerdan que estaba dispuesto a conquistar el mundo? Pues he decidido volver a intentarlo. Mi compañero de letras ya trazó un plan que he decidido compartir con ustedes. Resulta que cuando uno gana poder es porque otro lo ha perdido, lo que no puede pasar sin consecuencias excepto si las cosas se hacen de la manera correcta. ¿Recuerdan a Gandhi? Adquirió mucho poder y además murió viejito, aunque al final fue asesinado. El secreto está en…. Mmm no, mejor no cuento y procedo al tema, o como dice mi madre “a lo que te traje, Chencha…”

          Es muy difícil para una persona escéptica y amante de la  ciencia convertirse en creyente. Sin embargo, desde hace algunos años me zambullí en la vida de fe con resultados positivos. Afortunadamente la persona que me guió en esos primeros pasos era un líder indiscutible, más no tardé en darme cuenta que las imperfecciones del ser humano permean la iglesia de la misma manera que a cualquier otra institución, con la gravedad que se desprende del poder y la capacidad de manipulación que se adquiere con una posición de liderazgo espiritual. 

        Así, vemos iglesias en las que el trabajador, voluntario o con paga, se le trata como esclavo con la justificación de una “esclavitud por amor a Cristo”. Cuando en estos sitios un empleado renuncia o es despedido, no se le pagan sus prestaciones o derechos adquiridos pues la iglesia se encuentra falta de fondos, y además todo  trabajo se debe realizar por amor a la obra. Pero extrañamente, a pesar del déficit de capital, el (o la) líder viaja cada dos meses a Miami, una vez al año a Europa (¡con invitados incluidos!), renta un lujoso apartamento y se construye una casa con todos los fierros en una exclusiva colonia de la ciudad, todo pagado con fondos de la iglesia. La congregación, con una evidente falta de revelación, sabiduría y sentido común, paga sus diezmos puntualmente.

         Un hermano en Cristo me increpaba que los diezmos y las ofrendas son un trato personal con Dios, por lo que el destino del dinero ofrendado no es de nuestra incumbencia. Yo le di parcialmente la razón en cuanto al trato con Dios, pero eso es así únicamente cuando sabemos que nuestro dinero es utilizado en obras positivas, como contribuir en la alimentación o la educación de los pobres, o en el correcto funcionamiento de la iglesia como entidad que "alimenta el espíritu" del necesitado. El creyente sabio debería interrumpir su colaboración monetaria voluntaria (el énfasis es adrede) en el mismo momento en el que se da cuenta que los fondos de su iglesia son utilizados de forma incorrecta, pues de lo contrario estará sembrando en mala tierra y depositando en saco roto. Por lo demás, no creo que resulte una labor muy ardua para un creyente medianamente inteligente y letrado darse cuenta de la diferencia entre el buen y mal uso de los recursos económicos. Verán, la Palabra Revelada raramente se encuentra en contradicción con uno de los regalos más preciados que dio Dios a los humanos: el sentido común (que sobra decirlo, es el menos común de los sentidos).

         Hablando con otro amigo le comentaba que no entendía el mecanismo psicológico por el cual un conjunto de personas, muchas de ellas con una amplia preparación intelectual, pueden caer en un estado tal de obnubilación mental que son inducidas a actuar aun en contra de principios morales, éticos o cristianos, si al lider así le place. Me contestaba mi amigo que yo estaba equivocado puesto que este fenómeno se ve más frecuentemente en culturas poco instruidas, con una educación deficiente pues las personas que las conforman son fácilmente manipulables, pero se vuelve infrecuente a medida que el grado de preparación intelectual aumenta. 

         Recordamos entonces el caso del Pastor Jim Jones, quien indujo a cometer suicidio colectivo voluntario a 909 personas, muchas de ellas con el más alto grado de preparación universitaria. En un hecho mucho más reciente, el APOSTOL DOCTOR José Luis de Jesús Miranda, autoproclamado "Jesucristo Hombre" y cuyo símbolo representativo es el 666, ha convencido a sus seguidores (que se cuentan por millares en todo el mundo) que el próximo sábado se convertirá en un ser inmortal, para lo cual cambiará su cuerpo carnal en un cuerpo glorificado. Muchos de sus adeptos pertenecientes a todas las esferas sociales han dejado sus trabajos en espera de ese día. Aunque es conocido que la educación en el mundo se encuentra mal repartida, eventos como el de Jim Jones y Miranda nos muestran que el nivel educativo es en gran medida independiente de la amplia falta de sentido común, al menos en estas condiciones de manipulación mental continua.

         Cambiando el sitio y los eventos pero no el tema, ayer me encontraba departiendo alegremente con mi hermano y algunos familiares políticos. Platicábamos de todo tipo de asuntos triviales. Comenzamos a platicar sobre la castración de la mascota de mi hermano. Desde la cirugía el pobre perrito ladra muy raro y cuando corre mueve las caderas para un lado y para el otro en un sospechoso vaiven.  
         
      De pronto, como buen joven del siglo XXI que soy, se me ocurrió revisar mi bb cel mientras los demás conversaban. Alguien había posteado en Facebook la fotografía de una placa con una frase atribuida al mal logrado ex presidente de Chile, Dr. Salvador Allende. La placa decía: “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Como lo que se aseveraba en aquella corta oración me pareció interesante procedí a leerlo en voz alta a mis familiares. Aunque mi hermano es un experimentado leguleyo litigón (abogado) de primera categoría, cometió el error argumental de juzgar la frase por la filiación ideológica de la fuente. Yo procedí, con toda la cautela del mundo, a explicar que aquella frase sí tiene sentido ya que, desde el punto de vista biológico, los jóvenes se caracterizan por su espíritu revolucionario. Cometí el garrafal error de dejar a medias mi explicación, que en realidad se basa en el hecho conocido de que son los jóvenes los que impulsan los cambios en las sociedades, cualquiera que sea la ideología prevaleciente. Un ejemplo claro es la evolución de los lenguajes. Entre los adultos existe la tendencia a ser conservadores en la manera de hablar. La juventud, por el contrario, introduce nuevos vocablos, algunos de los cuales terminan incorporándose al lenguaje formal.

           Bien, inmediatamente la conversación se derivó en contra del comunismo. Debo hacer antes la aclaración de que el comunismo no es mi ideología predilecta. Tal vez sea un sistema político ideal para seres como las hormigas puesto que todos los individuos de una colonia son clones, genéticamente muy semejantes entre sí. Pero entre las poblaciones humanas existe una mezcla variable entre genes que contribuyen al altruismo y los que contribuyen al individualismo, y si intentamos acallar la expresión de estos últimos lo que tendremos es una olla de presión siempre a punto de estallar. Tarde o temprano estos genes encontrarán su camino y el sistema entero estará destinado al colapso. Además, el sistema no hace uso de las ventajas que ofrece la inteligencia colectiva y los mecanismos de autorregulación del libre mercado (que en la actualidad se ha desregulado, descontrolado y convertido más bien en el libertinaje de los banqueros).

         Otra familiar sacó a colación un viejo cuento en el que un alumno, amante del sistema comunista, argumentaba en la clase sobre las virtudes y bondades del mencionado sistema. El maestro, capitalista hasta los tuétanos, para hacer valer su punto de vista le propuso al estudiante dividir sus excelentes calificaciones entre todos los demás, emulando un sistema comunista. Desde luego, el estudiante se negó. Yo, de nuevo de sacón*, procedí a explicar que algunos alumnos sacarán buenas notas porque se lo merecen, pero muchos, emulando a los sistemas capitalistas, transarán con el profesor ofreciendo obsequios o favores a cambio de buenas notas. Más aun, los que tengan mayor poder adquisitivo tendrán una clara ventaja sobre los pobres si resulta que el maestro es corrupto y proclive a este proceder, emulando los gobiernos de América Latina.

         Interrumpió un familiar con un chiste. Contaba que un comunista le preguntaba a otro si estaría dispuesto a ceder una de sus casas para el sistema, a lo que contestó que sí, que ¡claro que estaría dispuesto! Luego le preguntó si estaría dispuesto a ceder uno de sus carros, a lo que contestó que sí, que estaría dispuesto a ceder un carro. Seguidamente le preguntó si estaría dispuesto a ceder una de sus dos gallinas, a lo que el otro contestó: ¡Claro que no! No estoy dispuesto a ceder una de mis gallinas. Cuando el primero le preguntó por qué, el segundo replicó: “Porque las dos gallinas sí las tengo”.

        Inmediatamente se me dibujó una amplia y sincera sonrisa en el rostro, porque en realidad el chiste me pareció gracioso. Sin embargo, cinco segundos después y mientras aun nos reíamos, mi familiar político se calló bruscamente y se puso de pie para despedirse, como en actitud de “mi chiste es la última palabra y no estoy dispuesto a discutir más con comunistas. ¡Caso cerrado!” Me sentí muy triste, no tanto por ser incomprendido sino por mi evidente falta de sentido común en el manejo de la conversación. Y es que la sabiduría dicta que hay tiempo y momento específicos para cada tema: revoluciones, comunismo y capitalismo en foros y blogs políticos; perritos castrados, celulares y carteras en reuniones familiares. En fin, que de cualquier forma de la experiencia se aprende. Eso me enseñará a no criticar la falta de sentido común de mis hermanos en la fe, cuyo proceder obedece a los más nobles impulsos, aunque debo decirlo, mal canalizados. O como diría el poeta, arrieros somos y en el camino andamos…


*Sacón: regionalismo hondureño que significa metiche, que no sabe cuando callarse.

viernes, 17 de julio de 2009

Objetivo Final del Comunismo del siglo 21: El Sueño Americano

Hoy quiero extenderme un poco sobre un aspecto de la crisis política que afecta a Honduras en estos momentos, pero que es de la incumbencia del mundo libre, y en especial de Los Estados Unidos. Ya me había referido a ella en una entrada anterior, pero quiero extenderme más.

Actualmente ya es del conocimiento general lo que pasó en Honduras. Lo resumo brevemente: El presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales decidió hacer una encuesta de opinión en la que se le preguntaba al pueblo si estaba de acuerdo en que, en las elecciones generales de noviembre, se instalara una urna adicional en la que el ciudadano decidiría si quería la instauración de una Asamblea General Constituyente con miras a reformar la Constitución, para que, de esa manera, se reformaran algunos artículos llamados pétreos (que no se pueden cambiar) y así pudiera haber reelección del presidente de la República. La ilegalidad de dicha encuesta es obvia. Pero el asunto no termina allí. En la madrugada del día en el que se efectuaría la encuesta, se reformó un artículo con el objeto de vincular la encuesta, directamente, con la instauración de una Asamblea General Constituyente. Más aun, hace pocos días se encontró una urna con papeletas llenas, y completamente escrutada, en la que se aprobaba la Constituyente con una mayoría rotunda, lo que reveló un fraude masivo muy bien planificado. En otras palabras, si se hubiese permitido la encuesta, en estos momentos, ya se hubiera formado la mencionada Asamblea General Constituyente y además, con un poder absoluto, cuyos miembros serían elegidos de antemano por Manuel Zelaya Rosales, y con lo que nos esperaba a los hondureños unos, digamos, 20 años siendo gobernados por Hugo Chávez y su lugarteniente Zelaya en Honduras. O sea, ya estaríamos completamente en manos del socialismo del siglo 21.

Lo que más asustó a los hondureños fue las recientes reformas a las Leyes que el presidente Chávez intenta introducir en su país, especialmente una en la que los padres pierden la patria potestad de sus hijos desde los 3 años de edad, y la educación y la formación pasan a manos del Estado Bolivariano de Venezuela. Los hondureños, al ver esta reforma que sería introducida al Congreso venezolano, entramos en pánico ante la amenaza Chavista. El presidente entonces, fue puesto en un avión y enviado a Costa Rica, lo que lo ha convertido en un “mártir” de la democracia. Las autoridades hondureñas apelaron a la necesidad del momento. La segunda opción hubiese sido la encarcelación. Sin embargo, debido a los ánimos caldeados, originado esto por la polarización social que el mismo Zelaya Rosales incentivó desde principios de año (aumentando el salario mínimo a casi el doble, lo que provocó despidos masivos de trabajadores de parte de la empresa privada, y luego incentivando revueltas populares con agitadores profesionales, culpando a los empresarios por tales despidos), la Fuerza Armada y la fiscalía decidieron que la mejor opción era sacarlo del país.

Días después de la destitución y según los cánones de la OEA, el señor Inzulsa, Secretario General de esa organización visitó Honduras con el objeto de agotar las 72 horas de “negociaciones diplomáticas” antes de que una decisión fuera tomada. ¿Cumplió el señor Inzulsa con dichas negociaciones diplomáticas? ¿Vino el señor Inzulsa a Honduras para ver qué estaba pasando y a analizar el trasfondo de la destitución? Definitivamente no. El mencionado funcionario vino a Honduras con el ÚNICO OBJETIVO de que se reintegrara al depuesto presidente, haciendo caso omiso a las necesidades e intereses de Honduras como pueblo, y únicamente ajustándose a las necesidades de Hugo Chávez y Manuel Zelaya de tomar a Honduras a toda costa, cueste lo que cueste. Por lo tanto, el señor Inzulsa llegó a la OEA, y junto con la presidenta Kirshner de Argentina manipuló fácilmente, con argumentos emocionales, a los representantes de estados miembros, quienes votaron por la expulsión de Honduras, sin analizar las evidencias y en un flagrante irrespeto, hasta pisoteo diría yo, de un país miembro. Esta es evidencia de lo que en psicología se denomina “comportamiento conformista”, y en castellano castizo, “por donde va Vicente, allí va toda la gente”, lo que hace de la OEA en su configuración actual, un organismo completamente inoperante en términos de inteligencia colectiva.

Sorprende la actitud del presidente Chávez hacia el presidente Obama, exigiéndole que aplique todo su poder con el objeto de obligar a Honduras a aceptar el retorno del depuesto presidente, y además a que se le aplique una amnistía por los innumerables cargos por delitos, no solo políticos, sino también de orden penal, como la participación en el tráfico gris y narcotráfico, entre otros. Otro aspecto que nos ha extrañado sobremanera a los Hondureños es la completa polarización de los medios de comunicación de los Estados Unidos, básicamente CNN y MSN, a favor de la restitución del ex presidente, a pesar de que a estas alturas del partido, ya conocen todos los aspectos y circunstancias de la destitución, lo que hace sospechar y activar la teoría de la conspiración: ¿Qué intereses tienen en común estos medios con el presidente Chávez? ¿Existe algún tipo de contrato exclusivo con Chávez orientado al masivo público latinoamericano, por lo que se tiene que difundir el comunismo del siglo 21 a todos nuestros países? ¿Existen intereses de estos medios con otros radicados en Sudamérica, como Telesur, propiedad del presidente Chávez, el cual (los Hondureños lo sabemos) se ha dedicado a mentirle al mundo entero utilizando para esto tecnología de punta? Para los objetivos de dicho contrato, el adoctrinamiento de niños viene como anillo al dedo. Estas preguntas deberán ser despejadas por el propio pueblo estadounidense, obligando a sus representantes a investigar estos extremos.

Y es que el mundo está cambiando. El comprador actual es más inteligente que el de hace un par de décadas, y no se deja llevar tan fácilmente por la publicidad. El socialismo del siglo 21 sería la alternativa ideal para instaurar monopolios mundiales por medio del adoctrinamiento de niños y jóvenes. Honduras, es solo un pequeño eslabón en la cadena. Luego vendrán Perú, Colombia, México, otros países y finalmente Estados Unidos, el último gran bastión contra el avance del comunismo del siglo 21, pero para contrarrestarlo, los estadounidenses amantes de la libertad deberán actuar a tiempo, desde hoy. Honduras, un pequeño país de América Central, está aquí para abrirles los ojos, para demostrarles que el verdadero poder debe corresponderle al pueblo, y no a unos pocos que desean la hegemonía mundial. ¿Cómo? Con las nuevas herramientas tecnológicas, difundiendo este tipo de información entre sus amistades mediante la red. El ciudadano común está adquiriendo un poder que hace unos años era inimaginable. En ingles, “empowerment of the common man”. Y recordemos que el secreto de una sociedad realmente libre es la eterna vigilancia de sus instituciones.

En este momento, los hondureños (la mayoría) sabemos que de volver Manuel Zelaya a la presidencia de Honduras, abrimos las puertas a Hugo Chávez y al socialismo del siglo 21 Ipso facto, sin posibilidad de marcha atrás. Lo sabemos. Ellos tienen sus métodos.

Saludos.

domingo, 21 de junio de 2009

La forma más fácil de gestar una revolución

En los últimos meses he aprendido mucho de nuestro presidente Manuel Zelaya. Específicamente, la forma más eficiente y fácil de gestar una revolución. No dejo de admirarme como las multitudes pueden ser manipuladas a voluntad con una serie de pasos ya establecidos y bien estudiados, y de la manera como todos podemos participar involuntariamente en un movimiento de seres humanos a gran escala, como una revolución. Los que alguna vez hemos volado aviones le llamamos “lista de chequeo”, y consiste en ir chequeando los pasos que se van cumpliendo hasta el momento.

Remontémonos a principios de año, cuando el Gobierno de la república aumentó el salario mínimo de forma descomunal, algo que parecía que impactaría negativamente en la economía (como efectivamente lo hizo, pero era parte del plan). Como es de esperarse los empresarios protestaron (parte del plan). A las clases populares se les dijo que los empresarios protestarían ya que estos tienen la consigna de no permitir que el trabajador prospere. Comenzamos a ver el germen de la división. Lógicamente, muchos trabajadores tuvieron que ser dados de baja de sus empresas, lo que naturalmente era culpa de los empresarios.

¿Luego que se hace? Buscar un desencadenante final de la división. Un factor que explote nuestra tendencia a comprometernos en uno de dos bandos cuando tenemos que tomar una decisión binaria (ver la entrada de este blog "De células, no células y células madre, del 17 de mayo de 2009). Desde luego, la sociedad no se divide en dos clases de personas, como se quiere hacer pensar. Para muchas de sus características, los seres humanos seguimos lo que se llama en estadísticas una “distribución continua”, en la que no hay un límite preciso entre una clase y la siguiente. Sin embargo, es sencillo activar nuestro instinto guerrero si se nos dice que hay un grupo de seres humanos que son diferentes a nosotros en aspectos esenciales, y que además tienen el poder, y que no estarán dispuestos a entregar ese poder. La cuarta urna ha tenido como propósito precisamente eso. Los dos grupos de personas a las que me refiero son: 1) Los empresarios, dueños del poder, aquellas personas que han sobresalido y que poseen recursos a costa de la explotación del pueblo. Y 2) El pueblo explotado.

Esta clasificación no toma en cuenta las diferencias entre un empresario modesto, con una pequeña tienda con 5 empleados, que ha hipotecado los pocos bienes para poder salir adelante en un país que está diseñado y construido para impedírselo, y el empresario gigante, dueño de multinacionales y con tantos millones que el pobre y explotado trabajador no puede ni leer la cifra. Y dentro de la categoría de explotadores, además, caen los profesionales que de una u otra forma han podido salir adelante muchas veces con el sacrificio propio o de sus padres.

Ahora bien, la población sí se divide en dos grupos poblacionales: 1) Aquellos atrapados en la llamada “cultura de la pobreza” (ver entrada de este blog "El factor clave contra la cultura de la pobreza" del 10 de junio de 2009), quienes ven su propia pobreza como una condición natural y no un estado temporal, y que están seguros de que la única manera de prosperar es quitándole los bienes al explotador, y 2) Aquellos que, aun mínimamente, han podido desarraigarse de dicha cultura. La diferencia no es material sino ideológica.

El objetivo de la cuarta urna no es la cuarta urna. Es la división. Todo está gestado para la revolución. Los que tiene algún bien por mínimo que sea, se niegan a la cuarta urna. Muchos de los que no tienen nada (o que tienen algo pero son miembros de honor de la cultura de la pobreza) ven a los que se niegan a la cuarta como sus enemigos, ya que a estos últimos se les ha prometido tener los bienes que ahora están en manos de los que tienen, y que luego pasarán a manos de los que no tienen, luego convirtiéndose estos últimos en los que tienen, y los primeros en los que no tienen, o que tienen, pero sus bienes estarán entonces en algún país extranjero. Que enredo. Desde luego ya está encendido el fuego de la revolución.

Pienso que el comunismo, que obviamente se pretende instaurar en Honduras (desde luego amparado en una falsa democracia), ha mostrado su fracaso como régimen por una sencilla razón: Los sistemas sociales son muy complejos, pero autoorganizados. El control total es antinatural en los sistemas complejos. Si pretendemos controlarlo todo impedimos su crecimiento. Eso pasó en la ex Unión Soviética. Estoy de acuerdo que el modelo neoliberal y su contraparte política, la democracia actual, no son soluciones 100% adecuadas, pero al menos permiten el crecimiento y el potencial cambio a otros tipos de modelos más conformes a nuestros cambiantes tiempos.

A pesar de esto los regimenes comunistas ofrecen soluciones a dos problemas básicos de nuestra sociedad: La salud y la educación. Paradójicamente la educación podría se la solución a la cultura de la pobreza. Pero no una educación basada en el adoctrinamiento, y en la omisión de las nuevas tecnologías, que no hace más que sumir a los pueblos en el atraso, una medicina que resulta peor que la enfermedad. Espero, y tengo la fe en Dios de que, de instaurarse un modelo comunista en nuestro país en los próximos años, los dirigentes tomen esto en cuenta.

Pero ¿Por qué la revolución se da en Latinoamérica? ¿Por qué el comunismo latinoamericano del siglo 21? ¿Por qué no la revolución Canadiense, o Europea, por ejemplo? Es sencillo. La cultura de la pobreza es el huevo de la revolución. Este huevo eclosionará si se dan las condiciones necesarias y suficientes, y la cuarta urna a dado paso a estas condiciones. ¿Recuerda los países tras la cortina de hierro en la Europa de la guerra fría? En América, para los países que están acogiendo el comunismo del siglo 21, propongo que se diga que están ubicados tras la “Cortina del Maiz” (sin acento). ¿Qué le parece?

El martes próximo nuestra iglesia Ministerios de Jesús, a petición de nuestro líder, el carismático Pastor Roberto Marroquín, junto a otras iglesias de todas las denominaciones, realizará una marcha por la paz y la libertad, para que no haya derramamiento de sangre adicional en nuestro país. Ya Honduras ha sido bañada de sangre lo suficiente, debido a los gigantescos y crecientes índices de criminalidad. En estos momentos la ciudad está casi decierta. El clima de inseguridad se percibe en el ambiente. Espero que desencadenar un caos de inseguridad no sea parte del plan, aunque tengo mis dudas. La cuarta es el 28, y hoy es 21. Esta semana se vislumbra conflictiva.

Yo por los momentos, abogo por la paz, a la vez que observo. Intento dilucidar cuales son los equivalentes de la revolución en los organismos y sociedades biológicas. Mi teoría de la evolución hacia la complejidad exige que haya correspondencias en todos los niveles de complejidad, por lo que tengo mucho que observar y aprender de la cuarta urna. Que tenga buen día.