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miércoles, 1 de febrero de 2012

MEL ZELAYA: "AL FIN SOY LIBRE"

Por: José María Castillo Hidalgo. El expresidente Manuel Zelaya confirmó en las últimas horas su retiro del Partido Liberal, institución política que lo llevó al Poder en 2005 y bajó la cual militó por más de 40 años, dijo que dejó de ser liberal desde que firmó la creación del partido Libertad y Refundación LIBRE.

viernes, 14 de mayo de 2010

Médico de la resistencia o, ¡doctor, me resisto a medicarme!

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz.

Los nombres de los personajes han sido cambiados. Cualquier coincidencia con el mundo real no es más que eso: pura coincidencia (para que no me demanden).

Hace unos días charlaba amenamente con un colega y amigo, el Doctor Hermenegildo Demetrio, mientras comíamos unas deliciosas baleadas1. Hermenegildo Demetrio, quien es militante de la resistencia, es además un hombre estudioso y muy bien preparado en su campo. Además de su especialidad médica cuenta con una subespecialidad, una subsubespecialidad y una subsubsubespecialidad, por lo cual ha pasado gran parte de su vida estudiando.
El problema con mi amigo es que de tanto estar encerrado estudiando se ha quedado congelado en el tiempo, como en estado de animación suspendida, y no es hasta recientemente que está conociendo el mundo moderno. Yo a veces le ayudo enseñándole por ejemplo que ahora contamos con cosas como Google y Wikipedia, o que en un futuro cercano los diagnósticos de susceptibilidad genética se realizarán con un pequeño chip, o que ya no se utilizan electroshocks para tratar las depresiones.
No. No es como decía el ingenioso novelista sobre su ingenioso hidalgo, que a Hermenegildo Demetrio se le haya secado el cerebro de tanto estudiar. El problema es que las ciencias en general se están volviendo especializadas en extremo, lo cual no está mal si el especialista no se olvida que el ser humano es un ente integral que no se puede reducir a cada una de las partes.
Al respecto es ilustrativo mencionar el caso de una ancianita paciente de mi esposa. La viejecita tomaba un arsenal de medicamentos para cada uno de sus males, recetados por las más variadas especies de especialistas. En la primera consulta le dijo a mi esposa que tomaba más de 30 tabletas al día, y “me rechichto a medicarme mách, porque ahora me chiento peor que al princhipio”. Mi esposa procedió a retirarle la totalidad de las medicinas, con lo cual la ancianita se alivió milagrosamente de todos sus achaques. ¡Santo remedio!
Bien, departía yo con el Doctor Hermenegildo Demetrio y le comentaba de mi intención de realizar una campaña para socializar la profesión médica en nuestro país. Verán. Mi amigo, además de ser un activista del grupo denominado “La Resistencia” formado a partir de los eventos políticos del 2009 en Honduras, tiene fuertes tendencias socialistas. Es decir, es un ideólogo del socialismo.
-Mirá Hermenegildo Demetrio- le dije. –En Honduras los especialistas y subespecialistas ganan bastante más que los médicos generales. Pero desde el punto de vista socialista esto no debe ser así. Si el médico general trabaja 8 horas y el especialista también 8, entonces deben ganar lo mismo. Aunque esto debería extenderse a todas las profesiones y quehaceres laborales, nosotros como médicos debemos comenzar con la medicina. ¿Qué te parece?-
-Además- continué –las plazas del estado están acaparadas por unos pocos. Por ejemplo, vos tenés tres plazas para las cuales no te das abasto, mientras otros especialistas no tienen ninguna. Desde el punto de vista socialista estas plazas deberían estar equitativamente distribuidas, ya que muchas plazas en manos de unos pocos se aproxima más al modelo oligarca que vos con justa razón condenás. Los especialistas oligarcas, además de gozar de los jugosos salarios por sus múltiples plazas, han aprendido a sacar ventaja de sus posiciones y refieren a los pacientes de los hospitales a sus consultorios privados aduciendo “falta de medicamentos, recursos o material”. Vos sabés, como todos nosotros, del jugoso negocio consistente en la venta de material de osteosíntesis para el tratamiento quirúrgico de fracturas en los hospitales.-
Continué con mis argumentos: -Es lógico que bajo este modelo el sistema de salud en nuestro país sea deficiente, por más que para el estado sea una de las áreas a la que se destine un mayor porcentaje del gasto público. Vos sabés además que incluso hay especialistas que ostentan plazas en sitios lejanos a sus residencias y cobran sus salarios sin haberse presentado nunca a sus puestos de trabajo. Y si viven cerca del hospital donde laboran en guardias nocturnas, únicamente están “por llamado”, pero sus sueldos no los cobran por llamado sino íntegro.-
Procedí entonces a hacerle una propuesta a Hermenegildo Demetrio: -Mirá Herme, yo quiero comenzar una campaña para que se instaure un sistema socialista en el gremio médico que labora con el estado. Pero yo no trabajo con el estado ni pretendo hacerlo, y vos sí, y no hay nada que tenga más impacto que un hombre íntegro que practica lo que predica. Si vos me ayudás en esta campaña, sin lugar a dudas tendrá éxito.-  
En este punto yo ya me había emocionado con mi exposición, y proseguí: -Incluso, Herme, podríamos llevar nuestra campaña al extremo. Por ejemplo, vos tenés una hermosa residencia en una zona exclusiva de la ciudad, con cuatro dormitorios amplios. Podrías dejar dos dormitorios para vos y tu familia, y compartir los otros dos con otros médicos que aun no tienen su casa. ¿No te parece bello? ¡El verdadero comunismo de Marx en acción! Vos lo harías voluntariamente y serías un ejemplo que pronto seguirían otros.-
Todo iba bien hasta que mencioné lo de la casa. Mi amigo se atragantó con la baleada para lo cual procedí a la maniobra de Heimlich, y además tuve que darle aire con un libro que improvisé para que sirviera como ventilador. !Casi se me muere mi amigo! Una vez restablecido, continuamos la conversación y me dijo: -Bueno, bueno, habría que pensarlo. Yo te aviso, aunque no creo que sea una idea viable.-
-No te preocupés- le dije. -¡Lo sospeché desde un principio!- Porque no es lo mismo verla venir que platicar con ella. O como diría la finada Teresita, “del dicho al hecho hay mucho trecho”. O como digo yo, “de la oración a la acción, hay un mundo de separación”. O tal vez, “todos podemos ser grandes ideólogos, mientras no nos toquen la bolsa”.
-Herme, ¿No te vas a comer la otra baleada?- Le dije.
-No, ya se me quitó el hambre-
-Dale la primera mordida que como dice mi madre, “comer y rascar, todo es empezar”.- 

1. Baleada: comida típica hondureña consistente en una tortilla de harina con frijoles, queso, mantequilla, huevo, chorizo, chuleta de cerdo y aguacate, aderezada con encurtido de chile y cebolla. Antes le ponían pollo, pero tras el descubrimiento de la relación entre la ingesta de pollo y la homosexualidad por parte de Evo Morales, la esperanza de vida les ha aumentado a estos plumiferos animalitos. 

jueves, 10 de septiembre de 2009

No seamos más un mal experimento capitalista

Dr. Edwin Francisco Herrera Paz
Estoy viendo una presentación muy interesante que me envió uno de mis contactos de correo electrónico. Se trata de una lección sobre los principios del socialismo. Resumiéndola va más o menos así: Estaba un profesor universitario discutiendo con sus alumnos sobre los beneficios de un sistema de libre mercado, pero los alumnos eran, en su mayoría, partidarios del socialismo. El maestro, para darles una lección, les dijo que para calificar utilizaría un modelo socialista: repartiría la nota en partes iguales para todos los alumnos. Es decir, promediaría las notas de todos los alumnos y a todos los calificaría con el promedio.

Para el primer examen todos pasaron. El promedio fue de 77%. Pero los mejores alumnos, o sea aquellos que se esforzaban más en sus estudios, se sintieron desilusionados, pues trabajaron más duro y recibieron la misma nota que los peores. Para el segundo examen comenzó el desastre. Los mejores alumnos decidieron que no valía la pena esforzarse tanto ya que de cualquier forma obtendrían la misma nota que los demás. Los otros alumnos también decidieron que no valía la pena esforzarse, pues de todos modos pasarían a expensas de los mejores. Así, para el segundo examen el promedio bajó a 66%. Pronto muchos alumnos presintieron el desastre y quisieron retirar la clase, pero era muy tarde pues el período asignado para retiros había pasado. No había salida. El tercer examen fue el desastre total y toda la clase reprobó. El punto del maestro fue probado. En un sistema socialista los seres humanos creativos y proactivos de la sociedad, aquellos que generan riqueza, viven inconformes al no obtener un incentivo acorde con sus capacidades. Los demás no se esfuerzan tanto pues saben que tendrán suplidas sus necesidades básicas con el mínimo esfuerzo. Gran lección.

Analicemos esta lección. La lección asume, para comenzar, que las mejores notas las sacan aquellos alumnos que se esfuerzan más, por lo tanto la nota está dada en función de una cualidad moral: el trabajo duro y tesonero. ¿Sucede esto en la vida real? Todo maestro sabe que las notas de los alumnos dependen de varios factores que son: 1) La inteligencia del individuo, que dependerá tanto del acerbo genético como de factores ambientales, como la alimentación y la estimulación intelectual en la niñez. 2) El ambiente actual. Un individuo que debe trabajar para poder costearse sus estudios tendrá menos tiempo para dedicarse a estudiar que un individuo que no trabaja. Los problemas de tipo familiar y emocional también son factores importantes a la hora de obtener resultados académicos. 3) El pasado educativo del individuo. Los profesores universitarios sabemos que parte del desempeño de los alumnos depende de la calidad de su educación media.

A ver. Usted es un profesor universitario y tiene dos alumnos. Está dispuesto a evaluar con equidad y justicia, por lo que el mejor de los dos sacará la mejor nota. El primero tuvo la dicha de nacer en un hogar de altos ingresos, asistió a la mejor escuela de la ciudad, recibió todo tipo de cursos incluyendo educación musical y diferentes deportes. El segundo, nació en un hogar humilde. Tuvo que trabajar desde pequeño para ayudar con la economía de su casa, asistió a escuelas públicas en las que los maestros pasaban en huelga la mitad del período académico, y no obtuvo ningún tipo de estimulo intelectual en su niñez y adolescencia. Muchas veces se acostó con hambre, por lo que no alcanzó la potencial estatura e inteligencia que su acerbo genético le permitiría. Por lo demás, ambos alumnos son iguales. Dispuestos a dar todo de sí para sacar las mejores calificaciones. ¿Cuál de los dos cree usted que tiene mayores probabilidades de pasar sus clases y obtener mejores notas?

Algo más. Siempre habrá alumnos que comprendan mejor el sistema y aprendan a manejarlo. Para sacar mejores notas algún alumno podrá, por ejemplo, hacerse amigo del profesor, o encontrar una excelente forma de hacer trampa sin ser descubierto. Al final obtendrá una excelente nota, pero injustamente. ¿Y si el maestro es tramposo y obsequia notas a cambio de “favores”? ¿Qué derecho moral tendrá para hacer reclamos a sus alumnos tramposos?

Pues bien, en nuestro país, al igual que en gran parte de las Américas, la alimentación, la salud y la educación de la mayoría de los niños son deficientes. Las desigualdades son enormes, y es así como el grueso de la población no puede competir laboralmente con aquellos pocos que tienen las oportunidades. A muchos no les queda otra salida que emigrar hacia el gigante del norte, en busca de un futuro decente. Eso sin mencionar la enfermedad de los sistemas gubernamentales llamada corrupción, de la que no puede escapar ni el más probo de los individuos. Grandes porcentajes de los presupuestos nacionales quedan distribuidos en una pirámide de funcionarios que va desde los puestos de menor categoría hasta las más altas esferas de poder. Todos quieren su tajada. Otro gran porcentaje de dicho presupuesto es despilfarrado, dejando virtualmente vacías las arcas para el alivio de las necesidades básicas y apremiantes, como la salud y la educación.

Por lo tanto, el experimento de nuestro maestro resulta ser muy efectivo probando lo malo que son los sistemas socialistas, pero no nos dice nada sobre los excesos y los fracasos de los sistemas de libre mercado. Para poder sacar conclusiones adecuadas, tendríamos que efectuar el experimento en los dos sentidos. El hecho de que la opción A sea mala no nos dice que la opción B sea perfecta, o incluso buena. Para probar las bondades del sistema de libre mercado el profesor debería otorgar a cada quien la nota que se merece, pero cuidando de controlar las otras variables, como el que todos los alumnos hayan tenido las mismas oportunidades de recibir una educación básica adecuada. Además, para evitar los sesgos el profesor deberá imponer una vigilancia extrema para que así no haya cabida a ningún tipo de trampa por parte del alumno. Intuyo entonces que resultará que el experimento demostrará que el sistema de libre mercado será beneficioso para la mayoría, pero únicamente bajo esas condiciones: brindar iguales oportunidades básicas y controlar los excesos de una minoría que se aprovecha de las fisuras legales y políticas del sistema para su propio beneficio, en detrimento de las grandes mayorías.

Los políticos hondureños se enfrentan en este momento histórico a un enorme reto, que es convencer a un pueblo que ha despertado de su letargo, y que no se dejará persuadir con simples slogans baratos y cancioncitas pegajosas. Los hondureños demandamos el compromiso y el cumplimiento a largo plazo de verdaderas soluciones a los problemas en los temas de salud, educación, seguridad, y el más importante, la corrupción pública; que sean los mejores hondureños en los distintos campos los involucrados en el manejo del estado, y que los puestos no sean dados por amiguismos, compadrazgos o compromisos políticos. Los problemas prioritarios no deberían ser objeto de campaña política, excepto para explicar con rigurosidad la manera en la que los candidatos están dispuestos a abordarlos. De no atender estos temas Honduras continuará siendo, por mucho tiempo, un mal experimento capitalista. Saludos.

jueves, 27 de agosto de 2009

La derecha y la Izquierda: hacia una nueva síntesis

Cuando no hay consulta, los planes fracasan. En el consejo de muchos está la victoria. Proverbios 15:22.

Ayer sostuve una plática con dos contactos de mi correo electrónico cuyos nombres mantendré anónimos por motivos obvios. Se trata de un amigo mexicano de corte izquierdista (señor 1), y un hondureño que le gusta la ideología de derecha (señor 2). Se me permitió la participación después de mucha discusión, por lo que únicamente incluiré los argumentos finales. Los últimos párrafos son de mi participación con algunas añadiduras, todo lo humilde que un ratón megalómano pueda ser.

A continuación, mi participación

“Estimados amigos y familiares: he leído su discusión sobre los sistemas capitalista y socialista y me parece interesante, y me gustaría exponerles mi humilde opinión. Los sistemas políticos, jurídicos, económicos etc. son parte de un sistema complejo que es la sociedad humana. El estudio de los sistemas complejos se ha venido desarrollando desde el siglo pasado pero aún hay mucho que descubrir. Una de las características de estos tipos de sistemas es que son resistentes y adaptables a un gran número de configuraciones diferentes. Otra característica es que evolucionan siempre hacia una creciente complejidad. Es por eso que ambos quizá tengan razón en la mayoría de sus puntos, ya que la sociedad es capaz de absorber y desarrollarse tanto bajo un régimen socialista como uno capitalista, sin mayores consecuencias. Pero, y la evidencia, ¿qué dice? Bien, el simple hecho de que el socialismo desapareciera de la antigua URSS habla bastante, pues el sistema evolucionará hacia una configuración más adaptable y compleja, y no a la inversa, por lo tanto, en la práctica se demuestra la ventaja del capitalismo sobre el socialismo, y por una sencilla razón demostrada por la ciencia recientemente: el sistema democrático capitalista se vale en parte de la inteligencia colectiva para la solución de problemas y para su autorregulación. Dice el refrán que una cabeza piensa mejor que una, pero el consenso de una colectividad siempre será más acertado que cada una de las partes individuales (demostrado). Hasta aquí las cosas vemos que la regulación de un sistema muy complejo escapa al control de unos pocos individuos (los autócratas podrían ser muy eficientes en pequeñas poblaciones, pero sus eficiencia decae con el aumento de la complejidad de la sociedad), aun siendo estos de una sabiduría extraordinaria.
Eso no quiere decir que el sistema capitalista en su más pura expresión sea perfecto (no hay sistema complejo perfecto, solo adaptativo). Siempre habrá un grupo de individuos que aprenderán a beneficiarse del sistema y surgirán excesos que desestabilizaran ese sistema.

Son muchos los investigadores que se han involucrado en el estudio de los sistemas complejos. Particularmente les sugiero que lean las ideas del químico Ilia Prigogine, y especialmente del físico danés Per Bak. Este último describe las inestabilidades de pequeños bultos de arena, que tarde o temprano, de continuar creciendo, originaran una pequeña avalacha. Estas inestabilidades y avalanchas también se dan en las sociedades, y una de las recomendaciones de Per Bak es que los sistemas sociales sean autorregulados pero con cierto control que evite la acumulación de inestabilidades grandes con consecuencias desastrosas, como revoluciones, derrumbes financieros etc. Es algo así como, en un bosque, provocar pequeños incendios controlados para evitar un incendio de grandes proporciones. Pero aunque nosotros controlemos algunas variables del bosque, este se desarrollará solo. No pretenderemos cultivar cada árbol y controlar cada variable del bosque. Este es un ecosistema que se regula solo. Nosotros nos limitamos a cuidarlo y mantenerlo saludable, y provocar pequeños incendios es parte de esa estrategia.

Ahora, nos encontramos que en estos tiempos en los que la complejidad se desarrolla aceleradamente, los sistemas políticos no han evolucionado a la par de otros sistemas sociales, por lo que se demandan nuevas maneras de ver las cosas, nuevas configuraciones, sistemas políticos nuevos que se valgan masivamente de la inteligencia colectiva: miles de personas originando ideas, las que se filtrarán por medio de algo que he denominado "red democrática".
Tengo una propuesta práctica muy interesante que desarrollaré en un futuro cercano. Solo expongo un esbozo. Para ilustrarse de lo que estoy hablando les sugiero la lectura del libro "The Age of the Unkhinkable". Estamos en una era en la que los paradigmas se rompen a diario, y una demostración de esto es el reciente golpe en Honduras.
Pienso que el libre mercado y la democracia son sistemas idoneos pero que deben ser regulados muy de cerca por leyes, disposiciones, organizaciones, etc. emanadas de una ideólogía socialista que evite los excesos. Pero para que los países tomen las decisiones más acertadas se deberán valer de la participación masiva, no en las urnas, sino en forma de opinión filtrada por medio de una red democrática: una estructura similar a las redes sociales pero utilizada en favor de las decisiones de los gobiernos (desde luego, el tipo de decisiones que se podrían tomar por este medio deberá ser regulado. Solo expongo la idea básica), y además, en tiempo real. Las redes democráticas desplazarían a la prensa como el cuarto poder, y a diferencia de esta última, se constituirían en un poder popular genuino, no alterado por politicas institucionales.

¿Que la conectividad a internet es exclusiva de la clase media y alta? Bien, no es dificil proporcionar conectividad a las clases populares si así nos lo proponemos. Además, se ha demostrado que el coeficiente intelectual de las personas, y en especial de los niños, mejora substancialmente cuando se le permite y proporciona una libre navegación por la red. Nos sorprenderíamos de la creatividad y la capacidad de resolución de problemas en beneficio de la prosperidad de los estados que tal implemantación traería como consecuencia, con algún tipo de inteligencia emergente de la que aun no tenemos conocimiento, y que se haría cargo de buscar los conjuntos de las mejores soluciones posibles a los problemas sociales.

Para terminar quiero recalcar que yo también pienso que los grandes males de Latinoamérica, y en especial de Honduras son, en primer lugar, la corrupción, y en segundo, la falta de una adecuada impartición de una educación formal de calidad en las clases menos privilegiadas. Estos problemas se pueden abordar SIN necesidad de grandes cambios en los sistemas políticos, y los gobiernos de turno deberán incidir de una manera proactiva y agresiva en estos aspectos, pues de lo contrario nuestros países quedarán rezagados en la carrera de un mundo globalizado mucho más competitivo.

Saludos.
Edwin Francisco Herrera Paz, MD.,MSc. “

Hasta aquí la discusión. Como yo firmo con mi nombre seguido por MD (médico) y MSc (master de ciencias), mi hermano comenzó a hacer lo mismo, escribiendo después de su nombre, Abogado y Notario, y luego MSc. Cuando le pregunté que cuando había estudiado una maestría en ciencias me contestó que MSc significa “Misceláneas”.

Que tenga buen día.