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miércoles, 31 de enero de 2018

DE POR QUÉ MANGO CHUPADO YA NO PIDE FACTURA

Corrupción en Honduras
Ayer me encontré con un amigo al que le pusimos por apodo Mango Chupado, por su peinado alisado y ponderoso. En adelante solo me referiré a él como “Mango” y no por su nombre, ya que en un gobierno autocrático, represivo y autoritario como el que tenemos en Honduras, lo que me dijo es delicado y podría dar origen a represalias. Además, Mango trabaja con el estado, le vigilan su cuenta de Facebook 24 horas y no se puede desahogar en las redes sociales, tiene que cuidar su chambita, y pues bueno, cada vez que me ve se no para de hablar el pobre hombre.

Les diré lo que me dijo a grandes rasgos, el panorama, porque de los detalles y las palabras exactas no me acuerdo. La conversación fue más o menos así:

Mango: “Mirá Edwin, cuando vayás a un negocio, de comida o de cualquier cosa o cuando comprés algo, y te preguntes si querés factura contéstales que no. Y cuando prestés algún servicio no des factura.  Hay que regresar al comercio informal”.

Yo: “Pero oíme Mango, vos sabés que nuestros impuestos le sirven al país. Con esos impuestos se paga a los médicos y a los maestros y a esa gran cantidad de gente que trabaja para el gobierno. Además, con eso se construyen carreteras y hospitales”.

Mango: “Mirá Edwin, yo pensaba así. Todavía recuerdo con nostalgia aquellos anuncios de antaño donde se pedía a la gente que reclamara la factura porque “la factura es beneficio de todos. Exíjala”. Pero he cambiado de opinión por completo. El actual gobierno tiene johdida a la industria y empresa privada. Los trámites burocráticos para iniciar un negocio son increíblemente engorrosos, y cuando lo lográs poner te caen de inmediato con el 1.5%. El resultado es una empresa privada mermada, ya nadie quiere invertir en Honduras, para el hondureño promedio el sueño es trabajar de paracas en el gobierno y se acabaron los emprendedores, aun en San Pedro Sula, una ciudad de empresa desde sus inicios.”

“¿Sabés qué es lo más triste de todo? Que cuando le reclamás a la gente del gobierno que por qué hay tanto desempleado en Honduras cuando el presidente a inicios de su gobierno pasado prometió 600,000 empleos, lo que hacen es echarles la culpa a los empresarios. Diz que porque ellos son los llamados a dar empleo. ¿Te imaginás Edwin? Creería que son ignorantes si no supiera que lo que son es mitómanos y corruptos. ¿Cómo se va a generar empleo si merman la empresa privada con tanto impuesto?  Nambe no se vale, no es justo para el hondureño trabajador.”

“Y lo peor es que presumen de reducir la migración a USA cuando lo que hacen aumenta esa migración, porque al pobre Juan Pueblo no le queda de otra que buscar el “American dream” porque si no aquí se muere de hambre.”

“Bueno, todos esos impuestos estarían bien si se construyeran los hospitales que vos decís, pero como médico te consta que en Honduras los enfermos de cáncer se mueren por falta de acceso a una quimioterapia. El sistema de salud pública, excelentemente diseñado por un gobierno liberal, está prácticamente colapsado. La Seguridad Social saqueada, y los seguros médicos para atención privada son impagables por la empobrecida población.”

Corrupción en Honduras
“Y de las carreteras con las que tanto sacan pecho ni hablar. ¿Has ido a Copán Ruinas? Yo fui a mediados del año pasado y esa carretera parece que estás dando un tour por la luna de tanto cráter. Y eso que es un sitio de turismo mundial, pero ni por eso. Cuando uno viaja a los vecinos Guatemala y El Salvador siente el contraste. Aunque no hubiera fronteras ni aduanas se sabría cuando se entra a Honduras por el pésimo estado de las carreteras en comparación con los vecinos. Y cuando caen tres gotas de agua, esas carreteras nuevas no aguantan ni una corrientilla cuando ya se están desboronando. Ahí es donde uno se entera que la capa de asfalto es delgadísima. Esas carreteras parecen una oblea de delgadas, de esa que se les echa miel. Pero claro, como se fue la carretera, correrán a dar concesiones a sus amigos para reconstruirlas. Su reparación costará un millón, pero ellos la valorarán en 50, mita y mita…”

Corrupción en Honduras
“El gobierno se jacta de su gran logro en educación, que es cumplir con las 200 horas de clase, pero aparte de eso la educación pública sigue siendo deficiente, y el presupuesto para ese rubro se ha disminuido. ¿Te imaginás Edwin? Todo el mundo sabe que los países que han salido de la miseria es porque han multiplicado su presupuesto en educación. ¡Y nosotros lo reducimos! Eso sí. Aumentamos el presupuesto en Defensa como si estuviéramos en guerra, diz que para disminuir el crimen, pero no es la policía que se ha mejorado, sino los soldados que le jalan las bolsas a los achichincles del presidente, que para montarle riata a la gente desarmada si son la ley y muy valientes.”

Corrupción en Honduras
“Y hablando de crimen, esa es otra cosa con la que se llenan la boca. Dicen que hay vida mejor porque se ha reducido el crimen. ¿Vos crees que esa reducción corresponde con la millonada que nos sacan en tasa de seguridad? A pues sí!!!! Bien loco estás si crees que ese dinero realmente va a seguridad… Y claro, ellos si sienten vida mejor, porque quien no va a sentir eso cuando anda aplastando en Toyotas Prado que hasta dejan encendidos cuando se bajan para que el carro esté heladito para cuando regresen. ¡Y el soldadito que nos cuesta millones jalando las bolsas del super, muy lindo él! Eso sí es lindo, eso sí es vida mejor, mirá... Pero a la gente común la siguen matando y lo que pasa es que no lo reportan. Una masacre donde mueren 10 lo toman como un solo evento criminal, y ya ni sale en los periódicos porque como dicen, todos, y oime bien, TODOS esos medios tradicionales están tarifados.”

“Y los medios de comunicación... No sé si te acordás de aquellos días cuando estábamos en la escuela, cuando mirábamos tele y nos enojábamos de tanto anuncio que ponían. Que manteca Clover Brand, que churritos Fiestas, que este producto y el otro... Daban 10 minutos de programación y 15 de anuncios. Eso mostraba una empresa privada saludable, con mucha competencia. ¿Mirá ahora esos noticieros capitalinos tarifados de la noche? ¡Ni un anuncio! Todo lo que pasan son noticias positivas del gobierno. Claro, pura propaganda disfrazada de noticias.”

Corrupción en Honduras
“Haceme caso Edwin, si querés informarte mirá noticieros internacionales. Si ves los locales estarás perdiendo valioso tiempo de tu vida. Y los periódicos no digamos. Ya no vemos los sesudos, ponderados y objetivos editoriales de Tiempo, La Prensa, el Heraldo y la Tribuna. Ahora ya más bien parecen revistas del corazón. El periodismo se ha vuelto en Honduras una ocupación vergonzosa. Si querés ver noticias de verdad sobre lo que pasa en Honduras, revisá el NY Times, Los Angeles Times, The Economist, The Guardian y otros periódicos internacionales, porque los locales solo sirven para lanzar vivas al gobierno y justificar sus mandrakadas.”

“Te voy a decir a donde va ese dinero que pagas en impuestos cuando pedís o das facturas. Una buena parte va para los exorbitantes sueldos de los mandos altos e intermedios cachurecos. La mayoría de esta gente, no son técnicos con altos conocimientos sino jóvenes imberbes y sin experiencia manejados por el que ocupa la silla presidencial, eso sí, muy beligerentes y pendencieros ellos, hábiles en defender la corrupción. Algunos de estos jóvenes, y a mí me consta, hasta el título les regalaron cuando eran activistas del FUUD en aquellos tiempos. No te extrañés entonces del pésimo desempeño de este gobierno.”

“Otra cantidad nada despreciable va las cuentas personales de jefes militares bien pisteados, y para munición y equipo de los “carga bolsas de supermercado”, para las bombas lacrimógenas que les tiran a esos diz que revoltosos que protestan por gusto nada más porque este gobierno tiene este país hecho todo un producto de la digestión intestinal. En esos menesteres se van unos cuantos miles de millones”.

“Otros cuantos miles de millones se gastan en los medios tarifados. Verás, a ellos no les gusta que les digan así, y hasta amenazan con demandar a quien ose insultarlos con esa oprobiosa ofensa… Pero resulta que hasta la Biblia dice que por sus frutos los conoceréis, y el fruto de los tarifados es evidente: puro excremento adulador del gobierno. En estos medios se van otros miles de millones de los impuestos que pagamos los hondureños.”

“Y bueno, vos ya conocés el caso de los 1,300 millones que presuntamente se peinaron los diputados de los fondos departamentales. Pero eso, Edwin, es solo la punta del iceberg. ¿Cuánto más no les pagarán en el tilín tilín cada vez que quieren que se apruebe alguna ley que los beneficie, como aquella donde les bajaron las penas a los corruptos entre muchas otras? Muchos millones.”

Corrupción en Honduras
“En fin, ya no te canso Edwin. Por esas razones es que ni pido ni doy facturas. Cuando me preguntan en algún negocio si la quiero, no solo les digo que no, sino que me encargo de explicarles el por qué. Les digo que mejor se embolsen ellos ese dinerito de los impuestos que al fin y al cabo con eso pueden hacer crecer su negocio en beneficio de la economía de la patria y de ellos mismos, o que le den un bono a los empleados que también así se activa la economía. ¿Pero para que terminen en una cuenta en Suiza o Gran Caimán o en el derroche de “burrócratas” sibaritas en sus fiestas “fancy” y sus innumerables lujos? No señor, mejor no. Ni pido ni doy facturas porque estas hace un tiempo que ya no son en beneficio de todos”.


Hasta aquí llegó mi conversación con el popular, elocuente y dicharachero Mango, que ya no me dejó articular ni media palabra. Lo dejé que arrojara eso que lo tenía atosijado entre el pecho y la garganta. Estoy seguro de que esa noche durmió mejor. 

Edwin F. Herrera Paz
San Pedro Sula, 31 de enero de 2017

martes, 12 de julio de 2011

Los Desaciertos del Gobierno de Honduras

Desde hace algún tiempo hay una cuestión que me ha venido angustiando. Y no es algo trivial. Se trata de un algo relacionado con mi autoestima. O mejor dicho, un asunto por el que he estado a punto de recategorizarme. Con vergüenza se lo digo. Desde hace algunos días he estado considerando la posibilidad de que soy bruto.


¿De qué se trata? Pues ni más ni menos que del tema de la tan mencionada y afamada Asamblea Nacional Constituyente. Verá, por más que me he devanado los sesos, no logro entender, no logro descifrar, me es imposible dilucidar en qué aspecto puede una Constituyente mejorar el caótico estado en el que se encuentra nuestro estado. Pero si todas esas honorables personas del gobierno y de la resistencia (con el perdón de mis amigos de la resistencia, que son muchos) dicen que es bueno, debe ser bueno, por lo tanto yo debo ser muy bruto.

Afortunadamente para mi amor propio, ayer leía un artículo sobre unas técnicas de biología molecular en una prestigiosa revista científica inglesa. Al terminar de leerlo me dije a mi mismo: “Mi mismo, la biología molecular es una materia algo complicada. Un constructo molecular no es fácil de entender aun para los académicos, y vos lo entendés a la perfección. Entonces….. mmmmm…. Esperá un momento. Tal vez a fin de cuentas no seas tan bruto.” Después de esto me puse a reflexionar un poco más a fondo sobre el asunto y llegué a estas conclusiones.

El objetivo de la ropa interior
No se equivoque. No estoy hablando de algún Canciller de la República experto en el diseño de ropa interior femenina. Realmente, ¿Se ha puesto a pensar para qué sirve la ropa interior? Usted me contestará que la popular ligereé, al menos la femenina, tiene como objetivo despertar la sensualidad en la pareja. Bueeeeeno, aunque no comparta su opinión ya que personalmente considero mucho más sensual la ausencia de ropa interior, le voy a tomar su opinión como válida.

Algunas prendas tienen un objetivo práctico. Los sostenes, también llamados sujetadores o brazieres, tienen la finalidad de levantar el busto de las féminas de tal manera que este se yerga sobre el pecho, como desafiando las ecuaciones de Newton que describen las reglas que gobiernan la atracción entre dos masas, es decir, la ley de la gravedad. De igual manera, los calcetines masculinos también tienen un fin práctico. Nos protegen del frío y del roce con los zapatos.

Pero contésteme usted, amigo lector, ¿Para qué en este mundo sirven los calzoncillos masculinos? Pero por favor conteste sinceramente. Porque según una investigación detallada que hice un día, me di cuenta que el único efecto de la cuestionada prenda es recalentar los asuntos masculinos disminuyendo el conteo de espermatozoides provocando, por ende, una disminución de la fertilidad (más marcada con los ceñidos bóxers o los biquinis que con los “manga larga” de patitos que llegan hasta la rodilla y que tanto le gustaban a su mamá). Si usted es un hombre macho masculino, lo reto a que haga la prueba. Deje de usar calzoncillos por un mes. Verá que aparte de su pareja (a quien probablemente le guste) nadie notará la diferencia. Y si usted adopta la costumbre de por vida se ahorrará una pequeña fortuna.

Bueno, bueno, pero ya no lo distraigo en asuntos de costumbres personales y voy al grano. Como se habrá enterado, a mí me gustan mucho las metáforas, y la metáfora aquí es esta: Una Asamblea Nacional Constituyente tiene la misma utilidad en beneficio de Honduras que la que tiene un calzoncillo para un hombre. Absolutamente ninguna. Bueno, tal vez usted piense que estoy siendo demasiado severo, y puede que tenga razón. Se me ocurre que la Constituyente si tiene dos utilidades, pero no para Honduras. La primera, poner de nuevo en la presidencia a algún ejemplar de alguna especie en vías de extinción o ya extinta, como por ejemplo el pájaro dodo o algún dinosaurio. La segunda, mantener en la presidencia al actual presidente hasta que se calcifique de viejo o hasta que se aburra, lo que suceda primero.

Por eso, la alharaca de alguna gente del gobierno sobre instalar una Constituyente es el primer brutal y grandioso ¡¡¡¡¡¡¡¡¡DESACIEEEEERTOOOOO!!!!!!!!!!

¿Seremos brutos o es que somos masoquistas?
Si le preguntan, “¿Es usted masoquista o bruto?” ¿Qué respondería? Tal vez que ninguna de las dos. Pero si no le dan opción es probable que se decida por “masoquista,” pues para muchos es menos bochornoso que se le impute un estigma relacionado con la inclinación sexual, que con la deficiencia mental.

Pues bien, ¿Sabía usted que el gobierno considera que usted y yo somos masoquistas, o quiere hacernos pasar por brutos, o ambas opciones son correctas? ¿No me cree? Yo no suelo ver televisión pues considero que el embobamiento que produce el aparatejo cúbico o paralelepípedo solo puede compararse con un proceso de zombificación, pero inevitablemente cruzo por algunos sitios en donde siempre hay un televisor encendido. Desde un tiempo atrás, cada vez que paso frente a uno de estos aparatos se encuentra al aire un anuncio del gobierno que reza: “Apoyemos todos la tasa de seguridad.”

La cuestión es esta: Si usted es un masoquista, está excelsamente bien que apoye la tasa de seguridad, porque la mencionada tasa es igual a que a usted le metan algo por la retaguardia (un puñal, no sea mal pensado), y a menos que a usted le guste que le metan algo (un puñal, por ejemplo) por la retaguardia, usted no apoyaría la tal tasa de seguridad, a menos que, recalco, sea un redomado y enloquecido masoquista, en cuyo caso no solo apoyará la tasa de seguridad sino que la deseará con locura.

La otra opción es la menos atractiva. Es decir, usted apoyará la tasa de seguridad si es un bruto sin remedio, y le diré por qué. ¿Se ha puesto a calcular la cantidad de dinero que desembolsa el gobierno en la publicidad “Apoye la tasa de Seguridad”? A ojo de buen cubero, estimo que el monto desembolsado en los mencionados anuncios es alrededor de tres veces lo que el mismo gobierno recibirá por la susodicha tasa. Hay algo que no cuadra. O de verdad los hondureños somos muy brutos, o hay algo que huele ultramal. Sería muchísimo mejor que el gobierno ahorrara en publicidad y que todo ese dinero lo depositara en el fondo indicado por la Ley de Seguridad Poblacional, a que nos toque a los ciudadanos trabajadores el bolsillo. ¿Pero entonces por qué lo hacen?

Hay dos motivos. 1) A la gente del gobierno le importa un pepino las finanzas suyas o las mías. De hecho, mientras más pobres nosotros (la gente común y trabajadora) y más ricos ellos (el gobierno y sus patrocinadores) muchísimo mejor. Más poder tienen ellos. Y 2) Porque el gobierno y los medios de comunicación masiva mantienen lo que se podría llamar una perfecta simbiosis. Los medios de comunicación le ofrecen a los gobernantes una linda y olorosa imagen de estrella de Hollywood con la que ocultar la podredumbre (aun antes de las elecciones), y a cambio los gobernantes mantienen la vida de lujos de los magnates de la comunicación y sucedáneos (a lo cual no me opondría si el dinero saliera del bolsillo de los mismos gobernantes).

Ahora lo ve con claridad. El dinerito que sacarán de la tasa de seguridad no es exactamente para seguridad. Es para perpetuar la espiral de derroche desmedido. En pocas palabras, la Tasa de seguridad descargará del gobierno la responsabilidad que le corresponde de costear la seguridad de los ciudadanos dejando un efectivo libre que será utilizado en los excesos de los gobernantes, incluidos la publicidad sin medida y el financiamiento de algunas campañas políticas. Patada y mordida.

Mientras, al mismo tiempo la recesión campea, el hambre aprieta, los servicios de salud pública continúan (y continuarán) empeorando, no existe la más mínima esperanza en mejorar la educación, y la corrupción y el clientelismo político van de mal en peor, todas estas VERDADERAS causas de la delincuencia en nuestro país. Y nosotros nos rascamos la cabeza cuando a la vez nos preguntamos: ¿Qué pecado ancestral estamos pagando los hondureños para merecernos estos gobernantes? A menos que, claro está, en realidad seamos muy brutos.

Por eso, el gasto desmedido en publicidad por parte del gobierno, y el garrotazo representado por tasa de seguridad, son el segundo monumental y egregio ¡¡¡¡¡¡¡¡¡DESACIEEEEERTOOOOO!!!!!!!!!!

Aunque existen tantos desaciertos que se podría escribir un libro titulado “Los mil y un Desaciertos del gobierno,” por hoy es suficiente. Hoy, me he dado cuenta de que no soy bruto, o al menos no tanto como al gobierno le gustaría.