domingo, 7 de abril de 2013

LA COMANDANTE PATI RECIBE ÓRDENES DEL MAS ALLÁ


Por: José María Castillo Hidalgo


La Comandante Pati (Patricia Rodas) afirmó que sigue recibiendo órdenes del Comandante Llanero (Hugo Chávez) no obstante que este falleció. Parece que sus necesidades de cumplir órdenes del extranjero se han transmutado en cumplir órdenes del mas allá como producto de sus dotes de médium trotskista.

viernes, 5 de abril de 2013

¡QUE VIVA LA DIFERENCIA!


mujer agresiva pistola
Edwin Francisco Herrera Paz


Si hay algo que siempre me ha llamado la atención, son las diferencias de comportamiento entre los sexos (hombre/mujer). En las primeras semanas de desarrollo del humano, hombre y mujer somos exactamente iguales. No existe diferencias. Ambos poseemos un pequeño rudimento llamado gónada indiferenciada que está destinada a formar los testículos en el hombre, y los ovarios en la mujer. Los embriones que tienen un cromosoma Y en sus células comienzan a diferenciarse a la sexta semana de la gestación. Es entonces cuando la gónada indiferenciada se comienza a convertir en testículo, que pronto se vuelve completamente funcional y comienza a producir la hormona masculina por excelencia: testosterona.

Y es esta hormona la principal responsable de las diferencias entre sexos, aunque no la única. Una vez que el testículo embrionario empieza a producirla, comienzan a operar cambios drásticos en los genitales. Antes de esto el embrión posee dos pliegues de tejido separados, y un pequeño rudimento denominado tubérculo genital. En presencia de testosterona los pliegues se fusionan y forman el escroto, y el tubérculo genital crece hasta convertirse en el pene. En su ausencia los pliegues continúan abiertos y forman los labios mayores y menores, y el tubérculo genital apenas sufre cambios convirtiéndose en el clítoris. Pero el cambio más importante controlado por la testosterona no opera en la apariencia física, sino a nivel cerebral. La hormona tiene influencia sobre diferentes regiones del cerebro, especialmente un centro muy importante, regulador de la vida de relación del individuo: el hipotálamo. Es esta impregnación cerebral del andrógeno testosterona la que origina el cerebro típicamente masculino.

Desde luego, la mayor parte de la existencia de los seres humanos como especie, centenas de miles de años, nos la hemos pasado como cazadores-recolectoras y el influjo de la testosterona resultando en el comportamiento masculino que observamos en los machos humanos de la actualidad, fue moldeado en gran parte durante ese periodo de tiempo. Otra parte de la conducta hormonal se desarrolló durante millones de años, en los antepasados de los modernos mamíferos, y aun más atrás.

botero diferencias sexosMe referiré específicamente a un comportamiento diferencial que es el que origina la polémica en la educación de los hijos de ambos sexos, y que es génesis del dilema de la “doble moral”. En un experimento realizado en el Reino Unido, un experimentador hombre le proponía sexo a un grupo de mujeres, mientras las respuestas de las féminas eran minuciosamente registradas por una cámara de video para luego ser evaluadas. El experimentador, amablemente, se acercaba a una mujer y le decía: “señorita, ¿desea usted tener sexo conmigo?”. En una muestra de más de 1000 mujeres la respuesta fue invariablemente de rechazo (con alguna excepción), y el experimentador terminó muchas veces seriamente abofeteado. Cuando el experimento se realizó en el otro sentido, es decir, una experimentadora mujer les proponía sexo a los hombres, la respuesta fue positiva en más del 90%. Indiscutiblemente, el humano masculino está diseñado para responder inmediatamente al apareamiento, siempre que le sea posible. A la inversa, la mujer evita el sexo en condiciones de socialización superfluas. El experimento se realizó en diferentes países, con culturas disímiles, lo que permitió excluir el factor cultural. Entonces, ¿Cuál es la explicación de estos resultados?

Dr. House guantes próstata
La hipótesis más aceptada y lógica es el grado de fertilidad de hombres y mujeres. El hombre es extremadamente fértil, capaz de producir hasta cientos de millones de espermatozoides en un día. En comparación, la mujer es prácticamente infértil, produciendo una única célula germinal (óvulo) por mes. Eso le permite al hombre “esparcir” sus espermatozoides por todos lados, indiscriminadamente. Por otro lado la mujer debe cuidar sus escasos y preciados óvulos, y lo hace siendo más selectiva en sus relaciones. De esa forma, la ventaja biológica la llevará el hombre que esté dispuesto a aparearse en cualquier momento, con la más mínima oportunidad. En cada apareamiento exitoso la prole portará las variantes genéticas del comportamiento sexualmente agresivo.

Y como entonces la mujer debe cuidar sus preciados óvulos y los productos de estos (los hijos), y para realizar mejor esta labor debe mantener cerca al imponente macho secretor de testosterona (quien por su parte va a intentar regar su esperma por el mayor número de sitios posibles), ella ha desarrollado un gran número de artilugios para este fin. Por ejemplo, la mujer es poseedora de una maquinaria antropométrica sofisticada capaz de medir minúsculas variaciones en los movimientos de los músculos de la expresión del macho. Esto le permite detectar el peligro de la expropiación de su amado por parte de otra fémina.  La detección la realiza a nivel inconsciente descifrando los pequeños gestos involuntarios del inocente ejemplar masculino, y en milésimas de segundo, se activan otros complejos mecanismos de interacción social para deshacerse del peligro, como fingir una enfermedad, estallar en celos, o simplemente ponerse más coqueta con él.
hombres mujeres cerebros diferencias
Algún otro experimento que ya apenas recuerdo, revelaba que un gran porcentaje de hombres es partidario de la poligamia, específicamente de la poliginia (naturalmente). Por el contrario la mujer prefiere la monogamia.

Pues bien, las mujeres dentro de los círculos feministas no pierden la oportunidad de criticar ese comportamiento masculino, llegando muchas a afirmar que nuestro Creador nos hizo a los hombres “monstruos de dos cabezas”, pero que no nos dio la cantidad de sangre necesaria para irrigar ambas al mismo tiempo. Esta crítica no deja de tener mucho de razón, y es por ello (si usted es mujer) que tiene que evitar decirle a un hombre: “piensa con la cabeza”, ya que él podría interpretarlo mal.

fertilización
El hombre, en la sociedad primitiva de cazadores-recolectoras, era el cazador y el guerrero. Esto lo obligaba a ser más fuerte y enfocar sus energías en la presa. Sus armas, las colocaba en el cinturón con el que se sujetaba el taparrabo o prenda equivalente, lo que le permitía dejar libres las extremidades superiores para la lucha. La mujer, por otro lado, era la recolectora. Las raíces, pequeños frutos y nimiedades que recogía las depositaba en un bolso confeccionado para tal fin, y mientras más grande el bolso, mejor. Las mujeres necesitaron desarrollar una gran habilidad para discriminar los alimentos venenosos, dañinos,  de aquellos que son útiles, así como para buscar pequeños objetos. ¿Se ha preguntado usted alguna vez (si es hombre) por qué no encuentra el frasco de loción en el tocador aunque lo tenga enfrente? Su mujer, en cambio, puede sacar el pequeño frasco que usted está buscando de entre mil, y en milésimas de segundo. También, esa es la explicación del por qué las mujeres utilizan esas enormes carteras que contienen hasta lo impensable, y del hecho de que ellas puedan realizar varias labores simultáneamente, como limpiar las gracias del bebé, cocinar y hablar por teléfono, todo al mismo tiempo.

Al hombre cazador y guerrero, por norma general le gusta la guerra, cazar y combatir en equipo, es decir, el futbol. A la mujer recolectora le gusta compartir con otras recolectoras mientras hablan de sus maridos y de otras mujeres, en tertulias y dramas, es decir, las novelas. Los hombres somos bruscos y pesados y vemos las cosas como útiles o inútiles: ¿será esta lanza lo suficientemente certera para matar al mastodonte? ¿Emboscamos al animal o lo perseguimos hasta el agotamiento? ¿Le declaramos la guerra a la tribu rival o nos conviene más ser amistosos? En cambio la norma es que las mujeres sean sensibles, amorosas, delicadas y las cosas las ven feas o lindas: ¿le gustarán estas piedrecitas que encontré a mi maridito si me las cuelgo en las orejas? ¿Será que si le corto un poquitín de tela al taparrabo el bestia de mi marido se fija más en mí y deja de ver a la troglodita de la esquina? Y otras delicadezas de ese tipo.

olimpiadas atleta sexo
El hombre es fuerte, individualista, y solitario (Fuinso, como nemotecnia). La mujer, sociable, sensible y sutil (Sosesu). Tan sensibles son, que las mayorcitas aun lloran cuando recuerdan los episodios de dibujos animados de las series “Heidy” y “Candy”, populares hace más de dos décadas. El sufrimiento de Candy por Anthony era compartido por todas ya que la empatía caracteriza al sexo bello. Cuando una mujer va al baño en un sitio público, todas sus amigas la acompañan. Cuando juegan al futbol, todas van juntas tras la pelota, y si una se cae, las otras le ayudan a levantarse y a peinarse. La comunicación es parte de sus vidas. Al hombre, torpe social por naturaleza, tal comportamiento le parece extraño. Para el hombre, la comunicación es directa, sintética y al grano; para la mujer, es basada en los sentimientos y detalles, pero como la comunicación de sentimientos es algo abstracto, necesitan hacerlo con una gran cantidad de palabras, por lo que hablan hasta por los codos. No es extraño entonces que aun después de muchos años de matrimonio, Fuinso y Sosesu no sean capaces de comunicarse adecuadamente.

Brad Pit, estrella de cine, paternidadLas diferencias hormonales entre hombres y mujeres también han originado aquel conocimiento popular que dicta que los hombres somos seres visuales, mientras las mujeres son auditivas, sin embargo a mi parecer esta diferencia se ha sobredimensionado. A las mujeres también les gusta lo bonito (visualmente hablando), como las buenas proporciones corporales que denotan buena salud física y reproductiva. Si esto no fuera cierto, los night clubs de mujeres en donde los hombres bailan semidesnudos no tendrían clientas. Por otro lado, a los hombres también nos gusta que nuestras mujeres nos susurren de vez en cuando cosas bonitas al oído, de esas que nos levantan el ego. Así que, hombres, a botar esa panzota con dos mil abdominales diarias y a comer verduritas cocidas por la noche. Yo sé, es una tortura para un macho carnívoro, pero todo sea por satisfacer las ansias producidas por nuestra testosterona.

Ya que vino el tema de la belleza física a colación, decía el célebre cosmofísico estadounidense Carl Sagan, autor de "Los dragones del Edén", "Cosmos" y "Un punto azul pálido", que usted y yo somos "polvo de estrellas". El famoso científico y divulgador se refería a que los elementos químicos que permiten la vida solo pudieron formarse en el seno de una primera generación de estrellas (astros incandescentes). Bien, sobre este comentario del doctor Sagan no falta alguno que otro hombre que piense que todos somos hijos de Brat Pit, Jeorge Clooney o alguna otra estrella (de cine). ¡Tan orientado está el retrógrado hombre al sexo debido a sus hormonas! Es por ello que nunca falta alguna mujer que llega a la desesperación cuando por más que le explica a su hombre, este no entiende. ¿Pero cómo es posible que no entienda lo que su amiga fulanita de tal entiende con solo una mirada? ¿Será que el hombre es bruto? Definitivamente no. El hombre es exacto y lógico; la mujer inespecífica, variada e intuitiva.
mujer maltrata hombre, diferencias entre sexos
A la humanidad le urge un genio que elabore un diccionario para que Fuinso y Sosesu por fin se entiendan. Pero mientras tanto los seres humanos, con testosterona o sin ella, debemos aprender a bregar con las diferencias y a utilizarlas en beneficio de la familia y la sociedad. De cualquier forma, son las diferencias las que nos gustan y nos mantienen cerca los unos de los otros, o como se dice en buen francés, ¡vive la différence jodido!!!!

Saludos.

jueves, 28 de marzo de 2013

¿EN QUÉ SE PARECE UNA BELLA ESTRELLA DE CINE A UN ÁRBITRO DE FUTBOL?


Por: Edwin Francisco Herrera Paz

actriz cine famosa bella
Los seres humanos somos criaturas diseñadas con exquisitez y perfección. Cada detalle parece haber sido estudiado minuciosamente para dar como resultado lo que somos. ¿O quizá no es así?

Pues definitivamente no es así. Aunque somos un portento de funcionalidad, también estamos plagados de errores de diseño, y esto sucede porque la evolución se basa en lo que ya existe para construir nuevas estructuras que se adapten a los ambientes, y lo que ya existe tal vez no sea lo óptimo.

¿No me cree? Le comprendo. Cuando usted ve a su esposa o a su novia…. mmm no, mejor pondré otro ejemplo. Cuando usted observa una estrella de cine, como Megan Fox, le cuesta trabajo creer que lo que está contemplando no sea obra de un arquitecto supremo que pensó en cada pequeña curva, cada pliegue…. Usted pensará que ni siquiera el dedito pequeño del pie está fuera de lugar. Pero déjeme decirle que se trata tan solo de una ilusión. Su apreciación no es más que la necesidad que tienen sus genes de sobrevivir, y para ello deberá creer, en su mente, que lo que contempla es perfecto. El resultado es el deseo de apareamiento.

prurito espalda rascarse
¿No lo convenzo todavía? Le doy toda la razón si no cree el argumento de Megan Fox, porque a decir verdad, a veces ni yo mismo me lo creo. ¡Tan imbuidos estamos en la ilusión impuesta por nuestra biología! Pero entonces recurriré a los ejemplos específicos. De los que he pensado, uno me parece sobresaliente.

¿Alguien me puede decir por qué razón en la vida fuimos diseñados para que se nos hiciera virtualmente imposible rascarnos determinado sitio de la espalda? Existe un punto ubicado entre las dos escápulas (omóplatos) al que la mano no puede llegar, ni con un abordaje superior elevando el brazo y pasándolo sobre el hombro, ni con uno inferior realizando rotación interna y flexión del antebrazo y luego deslizándolo por la espalda, flexionando con fuerza y estirando los dedos en toda su extensión…. Pero nada. Ni por arriba ni por abajo logra usted alcanzarlo. Mientras tanto el prurito aumenta al punto del desespero.

Pepe Lobo et dedo rascadorPorque, no me diga que a usted no le ha pasado esto. Sucede todo el tiempo, en los momentos menos indicados. Usted se encuentra en un coctel diplomático con un plato de canapés en una mano, la copa de vino en la otra y platica nimiedades con el Primer Secretario de la Embajada de Lituania mientras pone cara de que está reparando el planeta Tierra. De repente siente la picazoncita. Primero mueve los hombros disimuladamente para ver si se quita, pero nada. Más bien la comezón va en in crescendo, como si se tratara del “Bolero” de Ravel.

Prurito picazon espalda oso negroPasados unos segundos, la sensación comienza a hacerse más incómoda y en un intento de autocontrol, se le queda viendo fijamente al diplomático y le comienzan a llorar los ojos. Ya no aguanta más, pide permiso a su interlocutor, busca un lugar donde dejar el plato y la copa y sale semi disparado pero disimulando hacia el baño, entra intempestivamente, y a pesar de que la experiencia le ha enseñado una y otra vez que no se puede alcanzar ese fugaz e inaccesible punto de la espalda, trata en vano por arriba y luego por debajo, y al verse fracasado en el intento busca un poste, una columna, una pared…. Cualquier cosa con tal de desahogarse. Por fin encuentra el filo de una pared y procede a apoyar la espalda y a realizar movimientos ascendentes y descendentes como si de un oso rascándose en un árbol se tratara, y nota como la verdadera paz va retornando a su alma. ¡Cual glamour! ¡Cual centro de la creación!

Libreo de la selva rascándose
Resulta que las normas sociales no ayudan en nada a la hora de paliar con esa imperfección de diseño que cargamos a cuestas. Si a usted le pica el párpado derecho, por decir algo, se lleva su dedito disimuladamente y ejecuta el rascado. ¿Pero la espalda? Si usted se encuentra solo, no importa. Busca la herramienta adecuada, que puede ser una vara, un lápiz, o si tiene suerte, una manito rascadora que se puede conseguir a un precio módico en algún sitio donde vendan baratijas indispensables para el diario vivir. Cuando está con su pareja, basta con decirle tiernamente, “¿Me puedes rascar la espalda mi vida?” Y procede a darle las indicaciones como si estuviera dirigiendo a alguien que estaciona su vehículo, hasta que encuentra el punto exacto: “Más a la derecha…. No no no, un poquito más al centro…. Mas abajito….. si si, si allí, allíiii, duro, más duro…. Aaaaaaaah que alivio”.

Muy diferente es la cosa en público. ¿Cómo busca usted una vara o una pared para rascarse de manera disimulada? Imposible. Y esa, mi querido amigo, es la prueba más fehaciente de nuestra imperfección. Porque aunque le resulte difícil de creer, hasta a la Fox le ha picado la espalda alguna vez en el set de filmación, no digamos a nosotros simples mortales comunes y corrientes, a veces más corrientes que comunes o viceversa.  

Si todavía no lo he convencido y sigue creyendo que el Génesis I debe ser interpretado textualmente; que Dios nos moldeó del barro y literalmente sopló aire de su aliento para darnos vida, piense de nuevo. Le daré otro ejemplo y hasta allí lo dejaré.

futbol sancionesTodos somos hijos de Dios, ¿No es cierto? Entonces la lógica nos dicta que los árbitros de futbol también son hijos de Dios, aunque en un partido sea más probable que a quien le saque a relucir usted sea a la mamá. Pero asumamos que sí, que también son hijos de Dios los árbitros. ¿Se ha fijado la manera en la que durante un encuentro los réferis de futbol son capaces de cruzarse la cancha enterita corriendo de retroceso? ¡Increíble! Y lo hacen sin voltear a ver, una práctica común en los cangrejos pero que en los humanos resulta contraproducente. Contésteme entonces, ¿Por qué Dios, en su infinita misericordia, no se acordó de los árbitros de futbol y les puso un ojo extra a nivel del occipucio o de la nuca? No solamente podrían correr hacia atrás con mayor soltura y agilidad, sino que también serían más certeros ahorrándose las mentadas de madre de los aficionados.

Entonces sí, somos imperfectos. Se me antoja muchísimo más verosímil y digno de nuestro Dios, la creación de un conjunto de leyes que permitieran la actuación del mecanismo evolutivo para formar seres pensantes como nosotros. Además, la evolución es eficiente y hace que nos podamos adaptar continuamente a entornos cambiantes, y eso, con partes ya existentes gracias a la evolución pasada, lo que sería imposible si hubiésemos sido diseñados tal cual y ese diseño fuera inmutable.

Por ello si al terminar de leer este post le pica la espalda, por favor no me culpe a mí. Es la evidencia de su imperfección y la culpa es de la evolución.

Saludos.